Castrillón Solidariu y la crisis

La tarde del sábado
en el Foro Solidariu de Castrillón
estuvo dedicada a la crisis y los derechos humanos.
 
Primero una mesa
en la que participaron Angel Cárcaba de CCOO de Madrid
y Pablo Gonzalez de la Asociación contra la exclusión Alambique
 
junto a un animado debate moderado por Alfredo Soler,
 
para poner sobre el tapete algunas de las causas y consecuencias de las crisis,
enmarcadas todas ellas, según los ponentes,
en una ola de delincuencia empresarial jamas conocida.
 
Una muestra de un inmoral sistema económico, que al decir de Angel Cárcaba, tiene por protagonistas principales
a los gobiernos del G-20, y para lo que propuso la creación de un Tribunal Penal Internacional
donde comparezcan los responsables, como causantes de crímenes contra la humanidad,
 
así como medidas para romper el miedo, o mejor quebrar la complicidad entre el silencio y el miedo.
 
Pablo Gonzalez planteó desde Alambique la pregunta de Quién puede afirmar que este modelo funciona?
 
asegurando en contrario que el capitalismo impide la aplicación y goce de los derechos humanos,
y efectuando una crítica al individualismo que intenta culpabilizarnos.
 
Aportó numerosos datos asturianos de la crisis, desde las 80mil comidas de la cocina económica de Gijón, hasta las 14mil personas acogidas al salario social, o las 72000 viviendas vacías, mientras se compran excedentes a los constructores con dinero público.
 
Desmontó la gran mentira de los impuestos, a favor de los más ricos con un gobierno socialista,
y cómo en Asturias 5300 familias disponen de 6000 millones de euros,
de ellas 55 familias acaparan 1750 millones de euros, entre las que se encuentran algunas con premios y nombres de calles, como los Cosmen Adelaida, los Masaveu, etc.
 
En tal contexto darle más dinero a los bancos es echar gasolina al fuego, y propuso como alternativas
 
la organización, asi sea en pequeños colectivos, las luchas colectivas, continuadas, todos los dias,
 
la exigencia de la Renta Básica de los Iguales,
 
y el incentivar y practicar el derecho a participar e intervenir en todo lo que nos afecta, sin delegarlo en representaciones politicas secundarias.
 
Vivir de otra manera, y la Redistribución de la riqueza, fueron aspiraciones que dieron lugar después al debate con el público.
 
Finalmente, además de las entrevistas en Radio Calle, el éxito rotundo fue para la actuación de Carlos Alba Cellero, quien en versión de monologuista asturiano, se adentró con todas las visceras de la cultura tradicional en el meollo de la crisis y la desigualdad entre ricos y trabajadores, señalando con aguda ironía las causas, históricas y actuales de la Desigualdad, y el camino para superarla.