MST 25 Años


Encuentro MST (continuación-4)


Un árbol junto a la tumba de Rosalí.

Una representante pachakuti fue la escogida dentro de la delegación internacional para plantar un árbol en el cementerio construido dentro del asentamiento del MST en Sarandi, Río Grande do Sul..

Allí, al rendir homenaje a los Sin Tierra caídos en la lucha por la conquista de la tierra, el coordinador del asentamiento recibió a la delegación, recordó las movilizaciones de los años 80, y la muerte y contribución de la joven Roselí Nuñez.

Ahora, explicó, al trasladar sus restos a este cementerio tan particular, recibieron un aluvión de peticiones y expresiones de última voluntad de descansar al lado de Rosalí..

Pero eso obligó a tomar medidas, pues ese no era el propósito, convertir el asentamiento en cementerio, sino un humilde lugar de recordatorio, y para uso de las familias del lugar, para que no pierda su sentido reivindicativo y simbólico.

El árbol plantado y regado tendrá además por objetivo favorecer a su sombra las reuniones de los Sin Tierra y amigas y amigos del mundo..

Las noches estrelladas del verano gaucho (apelativo de los habitantes de Rio Grande do Sul) acompañaron a los participantes del 13º Encuentro Nacional del MST, en los asentamientos de Nueva Sarandi y otros, donde fue una antigua y extensa hacienda, primero desapropiada por el estado, luego revertida a manos privadas por la dictadura militar, y nuevamente ocupada por miles de sin tierra en numerosas ocasiones hasta que una de ellas, lo suficientemente fuerte, con miles de campamentistas, y con el impulso de los éxitos  en la movilización de la Encrucijada Natalito, en que se quebró el accionar de un coronel represor,  consiguieron en tres años la entrega, y en otros tres años la construcción de viviendas, instalaciones agropecuarias y educativas..

De estos asentamientos, y del Instituto EDUCAR de formación agroecológica, procede  -y lo dicen con orgullo—toda la alimentación que los 1500 participantes en el Encuentro consumen en estos cinco días.