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La necesaria Minga popular entre Indígenas, campesinas, estudiantes, sindicalistas..
La delegación
asturiana de visita en Colombia dedica el día a Bogotá y recibe
testimonios de Organizaciones Sociales en la sede del Colectivo de
Abogados José Alvear Restrepo.
La mitad de las personas han
pasado por Asturias. Bien como acogidas al programa de derechos
humanos, bien en gira de sus organizaciones, lo cual, además de la
satisfacción por el reencuentro, es una muestra del grado de actividad
en el territorio asturiano.
Un veterano campesino hace la
propuesta: Soy mestizo, llevo sangre Zenú.. Hay que hacer una alianza,
un trabajo comunitario permanente, una minga popular para protegernos
mutuamente, indígenas, campesinos, desplazados, trabajadores..
Antes
la Delegación Astur ha estado en reunión con el Defensor del Pueblo,
doctor Volmar Pérez, quien ha entregado un abultado Informe de DDHH.
Y
antes la Delegación se ha repartido entre dos cárceles, pero no se
muestran imágenes de aquella locura: a pesar de solicitarlo con tiempo,
la dirección carcelaria no permitió el acceso de cámaras.
Los
testimonios en las cárceles del Buen Pastor (de mujeres) y de la Picota
(una de las tres que hay en Bogotá de hombres) son muy fuertes.
Presos
con seis meses de cárcel sin condena. Preso con leucemia sin
medicamentos ni tratamiento adecuado. Intento de revoltura entre presos
políticos y paramilitares, que los políticos no permiten. Traslado de
líderes, a otras cárceles, en el caso de que se asuman o inscriban en
los comités legales de la cárcel. Presos con cumplimiento de pena, que
pasan otros seis meses mientras la burocracia tramita su
libertad. Y muchos prisioneros que lo son fruto de montajes burdos,
para quitarlos de en medio en la actividad civil, como el caso de los
55 docentes universitarios, pagando condena por su pensamiento.
También
el caso de Franklin Carreño, que se presentó como miembro activo de la
guerrilla, y que contó como fue secuestrado en Maracaibo-Venezuela, por
acción conjunta de guardia venezolana y policía colombiana, y
trasladado ilegalmente a territorio colombiano, el 2 de abril de 2006.
En
este tiempo breve se contaron torturas diversas, las físicas y las
otras. El chantaje para no atender a los enfermos graves. El
incumplimiento de la ley para que no puedan redimir pena con trabajo.
Los traslados como represalia cotidiana..La ausencia de dignidad en las
condiciones de las visitas..y sobre todo las extorsiones para que los
presos se acojan a la ley de impunidad de Uribe, y delaten a otros
compañeros, tarea en la que, dijeron, colabora la ONG holandesa “Manos
para la Paz”.
También la preocupación por que en Colombia se
estén construyendo 50 cárceles más, lo que representa una desmesura de
presupuesto, mientras que no se construyen escuelas, y los hospitales
son vendidos a empresas privadas...
En la citada reunión con Organizaciones, de la que si hay testimonio fotográfico anexo, Empezaron
hablando los desplazados de Argelia, departamento del Cauca. 170
asesinados en su comunidad para echarlos-desplazarlos de sus tierras,
Mil de entre ellos se tuvieron que ir. El número de desapariciones y
secuestros a manos paramilitares es muy alto. La complicidad entre
ejercito y paramilitares la documentaron en video.
Sin embargo
su decisión es la de unirse, de trabajar por el Retorno de manera
colectiva y organizada, y de exigir justicia frente a los crímenes
cometidos con motosierras en su comunidad.
Habló una señora a la
que desparecieron el esposo hace 11 meses. Ella fue a buscarlo a los
paramilitares y no quisieron entregárselo. Desde agosto no sabe de su
paradero.
Hablaron los indígenas de Caldono, de los Pueblos Nasa
y otros. De su Guardia Indígena, como expresión sin armas de control y
vigilancia del territorio.
Señalaron a varias empresas
españolas, responsables del accionar paramilitar, para apropiarse
de tierras y de nacederos de agua.
Habló la alcaldesa de
Caldoso, un municipio con el 80% de indígenas de varios Pueblos,
de la oposición al reclutamiento de menores, de la comunicación
comunitaria, de las decisiones colectivas en su alcaldía.
Un
representante del CRIC invitó a la delegación a viajar a la María,
donde sesiona el Congreso Indígena, con la presencia de 15000
pobladores.
Se recordó que el gobierno había puesto precio a la
cabeza de los líderes indígenas, y que pese a que la Corte
Interamericana había puesto 32 medidas cautelares a líderes indios, el
gobierno colombiano se negaba a cumplir.
Habló la mamá de un
joven asesinado por el ejército en la vereda de El palmar,(Edwin
Cubillo Romero) y contó como la tropa oficial le había cortado la
pierna, el pene, una oreja, y además lo ahorcaron para matarlo. Que la
comunidad se reunió y fue donde los militares a que le entregaran el
cuerpo, y estos dispararon a la comunidad.
La madre pide
justicia. Tuvo que huir de la región. Su finca esta abandonada, a otra
hija la ultrajaron y la amenazaron de muerte.
Pidió a la Delegación Asturiana, que por favor no se siga apoyando a un ejército asesino desde fuera.
De
Jiguamiandó, Indígenas Embera Katío denunciaron la empresa minera
Muriel, norteamericana. Esta empresa ha efectuado exploraciones
ilegales, sin consulta, en el cerro sagrado Cara de Perro, que ha ido
¡qué casualidad¡ de la militarización de la zona.
Quieren
arrasar a cielo abierto con 16mil hectáreas. Tuvieron que concentrarse
638 personas el 6 de enero para impedirlo. Allí murieron 5 niños.
Y
decidieron hacer junto a afros y campesinos una Consulta de los Pueblos
del 24 al 28 de febrero, donde participaron 1251 habitantes y votaron
contra la minera 798. El referéndum es valido, participó el ministerio
del interior, pero temen que la empresa, y quienes les protegen con
armas, no lo cumplan.
Como consecuencia la poderosa empresa ha
iniciado señalamientos directos contra la Comisión Intereclesial de
Justicia y Paz, por estar acompañando a las comunidades.
Invitan a la comunidad internacional a visitarles para ver el impacto ambiental de la minera.
Comparece
el hermano de Jaime Castillo Peña, desaparecido el 11 de agosto. Es uno
de los numerosos casos de ejecuciones extrajudiciales: la demencial
práctica de “contratar” jóvenes, llevarlos a otro lugar, asesinarlos y
mostrarlos con uniforme para cobrar una recompensa.
El general Padilla les ha pedido perdón, pero ellos, las familias, lo que piden es justicia.
Eliécer
Morales, que fuera alcalde de Inzá y visitara también Asturias,
documenta la militarización de la cordillera, el páramo del Cauca, y
los intereses de multinacionales interesadas en el agua, en la
biodiversidad, en los minerales, en una especie de nueva colonización,
con el mismo grado de violencia que hace 500 años.
Traslada
datos de la utilización de civiles como informantes, el muchacho
soldado que fue llevado a la zona con capucha para que fuera señalando
gente, para esas recompensas gubernamentales, y como los dos jóvenes
asesinados por el Batallón 27 con sede en Pitalito tienen su
investigación estancada..
Entrega el exalcalde tres videos
terribles sobre los usos del ESMAD, un grupo policial de choque, que en
las Mingas o movilizaciones indígenas utilizó métodos demenciales, de
cortar dedos, lanzar papas explosivas, torturar pobladores.
De
la Universidad de Pamplona, norte de Santander, muestran la
preocupación por el hermanamiento con la homónima Pamplona de Navarra:
no deben saber que allí el rector, un excapitan, ha eliminado a
todos los sindicatos, y ha estigmatizado a todos los lideres
estudiantiles, o que el alcalde Klaus Faber Mogollón, es cómplice de la
“limpieza social”, denominación con que los paramilitares señalan,
asesinan a prostitutas, jóvenes cuyo aspecto no les guste,
homosexuales, lideres sociales, en una práctica corroborada también por
el defensor del Pueblo.
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