Manifestación el miércoles 22 en Xixón. Actividades culturales el 26, en Xixón.
A 50 REVOLUCIONES
Pocos
días después de que los barbudos entraran en La Habana, el abajo
firmante venía a este mundo enloquecido y depredador. Aunque esta
coincidencia es, evidentemente, insignificante, reconozco sentir una
pizca de orgullo por ello; nací con la Revolución Cubana.
Medio
siglo de Revolución a ritmo caribeño y “a 50 Revoluciones” comos los
viejos y magníficos microsurcos de vinilo, con lo que nos hemos criado
toda una generación.
50 años de rebeldía anticapitalista,
soberanía, independencia y solidaridad de un pueblo pequeño, pobre y
sanamente orgulloso, difíciles de resumir por lo tenso y lo intenso de
su devenir:
- Años de profundas transformaciones
socialistas: ideológicas, económicas y sociales que -aún siendo
irreversibles- hacen de la isla del caimán dormido, un referente de
esperanza para todos los pueblos que luchan por su liberación, a pesar
de caídas de algunos muros y muchos más “desmerengamientos”. Logros
socialistas mantenidos con gran esfuerzo en contra de enemigos,
agoreros, quintacolumnistas y crisis económicas.
- Años, casi
cincuenta también, “guapeando y resolviendo” las durísimas
consecuencias del bloqueo gringo, del que nada quiere saber el
“democrático y progresista” presidente Obama al que rinden vergonzoso
vasallaje las pseudos-izquierdas domesticadas del Occidente elegante y
sumiso, que sufren tremenda dispepsia cuando Cuba les da en la cara con
su viva, alegre y cincuentona Revolución de harapos.
Mucha y
buena solidaridad internacionalista parida desde la Isla y sus gentes,
extendida a todas aquellas longitudes y latitudes en las que pueblos
rebeldes daban su sangre por su liberación. La trascendencia del
internacionalismo cubano es de tal magnitud que constituye un paradigma
de la solidaridad entre los pueblos. - Para muestra, un botón:
A día de hoy, con todo en contra, salvo la conciencia y la fuerza de la
razón de los humildes, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM),
sigue abierta en la Habana formando gratuitamente excelentes
profesionales sanitarios venidos de países que nadie quiere por
hambreados, por sufrir la miseria neocolonialista o por rebelarse
contra la dominación capitalista y no vender su soberanía e
independencia. Ellos y ellas son los nuevos contingentes
internacionalistas de Cuba Socialista.
- Tiempos también, de
contradicciones, errores e incertidumbres, inherentes a todo proceso de
transformación revolucionaría que se precie a los que Cuba se enfrentó
y se enfrenta con sabiduría, consciente y además- de que está por ello
en el punto de mira de todas las “democracias” burguesas que – sin
reconocer su podredumbre- se erigen en jueces y verdugos de Cuba
socialista. Y Cuba sigue “p’alante”, con marielitos y demás balseros,
con los retos del perfeccionamiento de la Democracia Popular, con
enemigos y traidores, con su atorrante burocracia, sus ciclones
demoledores, sus Cinco Héroes presos del gringo, con Ernesto Guevara,
con Fidel y sin Fidel …
En fin, en el seno de la
dialéctica de la Revolución Socialista Cubana se fraguó mi compromiso
ideológico, comunista e internacionalista del que me siento orgulloso a
pesar de infinidad de miserias y contradicciones propias del ser
humano. Me siento hijo de la Revolución Cubana, no por nacer en el año
de su triunfo, sino por que su ejemplo revolucionario, real y palpable
ha moldeado mi conciencia.
Cuba Revolucionaria, en el siglo XXI
y más allá de sus fronteras, es madre de muchos hijos e hijas que
caminan con ella a 50 Revoluciones.
¡Hasta la Victoria siempre!
Alfredo Soler Médico y comunista
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