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Buen Vivir
Sumak
Kawsay, traducido generalmente del quechua como "buen vivir" y
literalmente como "vida buena", es una expresión indígena
latinoamericana, proveniente de los habitantes de Bolivia, Perú y
Ecuador. Es un concepto antiguo en esas civilizaciones, y nuevo
en la política del resto del mundo.
Ha
sido introducido en la Constitución de Bolivia y Ecuador ; pretende ser
la doctrina social que ponga en claro la relación del hombre con la
naturaleza y con la sociedad, cortando de raíz el desarrollismo salvaje
del sistema económico neoliberal.
Cuatro definiciones del ‘Buen Vivir’
Proyectos
de nuevas Constituciones se inspiran en el concepto aymara del buen
vivir. Para su mejor comprensión reproducimos cuatro textos de
especialistas en el tema.
1- Fragmento de ‘La historia del movimiento indígena. En la búsqueda del suma qamaña
(Vivir bien)’, de María Eugenia Choque Quispe, Centro de Estudios
Multidisciplinarios Aymara, Bolivia, publicado con el auspicio de la
ONU.
¿Cómo
se logra el bien vivir o suma jakaña? A través de la satisfacción de la
alimentación y esto a través del control de la producción. El ayllu
regula con rigor el sistema de producción agropecuario y de otros
recursos, las decisiones tomadas por las autoridades luego de la
consulta a su pueblo están revestidas de celeridad, quien las contraria
es castigado. Con el logro de una buena producción se consigue a su vez
uno de los objetivos fundamentales como es suma manq’aña, es decir,
comer bien.
El
deterioro de las condiciones sociales y productivas constituye el
principal motivo para la reconstitución de la organización propia, con
el postulado de organizarnos a nuestra manera para un bien vivir está
ligado a una conciencia nacional que ahora se refuerza en el contexto
internacional de reconocimiento a los derechos indígenas del cual uno
de los más importantes es el derecho a la gestión propia.
El suma qamaña (vivir y convivir bien) es el ideal buscado por el hombre y la mujer andina, traducido como la plenitud de la vida, el bienestar social, económico y político que los pueblos anhelan. Entendida como el desarrollo pleno de los pueblos.
Podemos
decir que para los aymaras la inauguración del Sexto Sol es el ingreso
de los indígenas en la política de administración de Estado, esta
inauguración de un gobierno indio ha sido producto del dolor de la
marginación y discriminación a la cual hemos sido sometidos durante
muchos siglos.
2-
Fragmento de ‘Suma qamaña, la propuesta andino amazónica de progreso’,
de Jorge Miranda Luizaga y Viviana Del Carpio Natcheff, publicado con
el auspicio de la GTZ de Alemania.
Es
una reflexión profunda sobre la "condición humana", en ella se
consideran la identidad cultural, el enraizamiento físico, mental y
espiritual del hombre-mujer en su terruño con igual importancia que la
base material de la vida. Por lo que es evidente que la pérdida y la
desestructuración de los valores y las estructuras comunitarios, la
alineación del mundo espiritual afectan más a la humanidad que la
carencia de bienes físicos.
Por
lo que la visión suma qamaña no es únicamente el mundo del saber, sino
el amar a la vida tal como es, no aspira la perfección sino la crianza
mutua de todas las formas de vida, pues todos gozamos del derecho de
vivir y con los que se tiene que dialogar y conversar.
El
suma qamaña incluye al trabajo y lo entiende como un todo de la vida y
no quebrado entre la oposición materia-espíritu, ni divorciada de la
ética de economía por la enajenación del producto de su trabajo, por lo
que trabajo significa "criar" la vida en el sentido pleno de la vida
biológica, humana y espiritual. El trabajo que conlleva progreso es
contemplación, meditación e intercambio con las comunidades de los
espíritus, humanos, animales y plantas. Por lo tanto qamaña es la trama
de la vida cuya interconectabilidad mutua produce bienestar a través de
procesos de transformación a todo nivel. Esta es la propuesta desde los
Andes y la Amazonía a una visión de progreso multicultural en los
albores del siglo XXI.
3-
Fragmento de ‘Bien vivir = convivir bien’, de Xavier Albó, publicado
por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado de Bolivia.
Qamaña
es ‘habitar, vivir, morar, radicar’. Como nos enseña Simón Yampara, se
relaciona con qamawi ‘morada’ y está también emparentado con qamasa que
es ‘el carácter, el modo de ser, el valor, la audacia, la energía’. Y
qamiri no es tanto ‘rico’ (en el sentido criollo, como muchos creen)
sino el que vive de esa manera, acogido y acogedor. Se contrapone a
wajcha, que es ‘huérfano, abandonado’. Esta última es la palabra que
tanto quechuas como aymaras prefieren siempre para decir pobre,
mendigo, refiriéndose más a la falta de seguridad y del calor de la
convivencia en su vida que a la abundancia de sus bienes.
Todo
este mundo de sentidos es más rico que el de jakaña, que es también
vivir y vida, pero solo en el sentido de estar vivo, contrapuesto a
estar muerto y a muerte. Por eso, cuando en el mundo andino, y en
tantos otros originarios, se afirma que las suyas son culturas para la
vida, no se refieren solo a este hecho físico de vivir sino también a
todo este conjunto de relaciones sociales con un ambiente de acogida.
Por eso se habla además de "cuidar" y "criar" la vida, como algo que
hacemos juntos, en familia. Qamaña es también el nombre que se da al
lugar abrigado y protegido de los vientos, construido con un
semicírculo de piedras, desde el que los pastores, mientras descansan,
cuidan a sus ganados.
En
el más antiguo y clásico diccionario aymara de Bertonio, se usa jakaña
para los sentidos más simples de "vivir". Pero para "vivir en paz" y
"vivir a gusto" recurre a qamaña: muxsaki qamaña, ‘vivir no más
dulcemente’.
Suma
es, según nos precisa Félix Layme, "bonito, hermoso, bueno, amable". Y
suma jaqi es ‘buena gente’, pero en un sentido de plenitud que no se le
da en castellano: es el "que tiene el mayor grado posible de las
cualidades requeridas. Perfecto". Se complementa con aski que se
refiere más a la bondad y las cualidades morales. 4- EL BUEN VIVIR COMO UN NUEVO (VIEJO) PARADIGMA http://viviendoconfilosofia.blogspot.com/(...) Por: Pilar Nuñez (Asambleista en Ecuador)
(Sucedió en la Constituyente ecuatoriana).
El
contenido de los primeros artículos relacionados con el Régimen de
Desarrollo evidencia uno de los aspectos fundamentales que caracterizan
la naturaleza de esta Asamblea: la construcción de nuevos paradigmas. ....se
ha planteado un nuevo paradigma: el Buen Vivir, noción que en principio
parecería romántica por sus orígenes ancestrales o lírica por ser ajena
a los referentes conceptuales de la sociedad moderna (capitalista).
Las
rupturas históricas no son fácilmente asimilables; provocan
resistencias, pero finalmente se imponen. Y los nuevos paradigmas
sujetos a debate en la Asamblea son una consecuencia necesaria de una
ruptura más profunda, la ruptura con el modelo imperante en la
organización social del Ecuador: el neoliberalismo.
..
este concepto del Buen Vivir recoge las sabidurías milenarias de
Occidente y del Mundo Andino y las incorpora en el contexto de una
sociedad moderna. Rescata nuestro pasado para integrarlo al presente y
proyectarlo al futuro. ...
en el Mundo Andino el objetivo de las acciones sociales era el Buen
Vivir. El Buen Vivir se transforma en el concepto articulador de
las acciones públicas y privadas, políticas y sociales, en el doble
sentido de la palabra: como eje del desarrollo y como objetivo de la
acción. Por
eso, el primer artículo presentado señala: “El Régimen de
Desarrollo es el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los
sistemas económicos, políticos, socio-culturales y ambientales, que
garantizan la realización del buen vivir”. De
acuerdo con ello, puesto que hablar de desarrollo ya no solo remite al
crecimiento económico, los parámetros para medirlo no serán únicamente
los indicadores cuantitativos. Más importante que ellos es la calidad
de vida de las personas, comunidades y pueblos, que resignifica lo
social, lo político, lo ambiental y, por supuesto, lo económico. Con
ello, además, se reivindica la dimensión social de la democracia que
complementa y profundiza la democracia formal. El
concepto de buen vivir implica profundas transformaciones .. El
enriquecimiento, legal o no, es incompatible con el buen vivir; por lo
tanto, el mercado, que es uno de los vehículos de enriquecimiento, debe
cambiar de rol: de eje articulador de la economía debe convertirse en
una actividad subordinada al desarrollo de las personas; la sociedad
mercantil en la cual la competencia entre ciudadanos y sujetos sociales
es una “ley natural”, debe dar paso a una sociedad de sujetos
solidarios. Solidaridad versus competencia.
Implica,
también, rupturas ideológicas: hábitos y comportamientos consumistas,
adhesiones incondicionales a modos de vida ajenos y enajenantes deben
ser sometidos a la criba de la crítica racional.
Por
estas razones es necesario destacar la consecuencia más importante de
este cambio de paradigmas: la recuperación de lo público conjuntamente
con la redefinición del rol del Estado;
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