audiencia contra la Vida


Pachakuti en el Juzgado acompañando a Fensuagro.

Ayer día 23 a las 15.00 horas fueron citados el Presidente y el Tesorero de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria -FENSUAGRO- al juzgado nº 9 de lo penal en la calle 31 nº 6-31 de Bogotá, citados como testigos a la Audiencia Pública contra Liliani Obando, presa política en la cárcel del Buen Pastor desde hace más de un año.

Como audiencia pública estaba permitido el libre acceso a la sala y así fue que pudimos acceder tras varios mareos, informaciones erróneas, chequeos y tomaduras de pelo por parte de los funcionarios-as que hay en el recinto. Solo decir a qué audiencia iba uno suponía una nueva requisa y toma de datos y vueltas hasta el punto que nos hicieron llegar tarde, muy tarde a la sala.

9 personas armadas hasta los dientes - INPEC - más un fuerte operativo policial junto a los recoge-imágenes para tergiversar de CARACOL, un juez desinteresado y bostezante, una fiscal mirándose la manicura y una bandera de colombia avergonzada fue lo primero que pudimos ver al acceder a la sala 4 de dicho recinto.

Todo hacía prever lo que iba a suceder, un nuevo aplazamiento.

Sin más, sin ton ni son, sin razón aparente y con un único motivo que es el de seguir teniendo presa a la Sra. Obando el Juez dicta suspensión de la sesión hasta el próximo día 14 y 21 de diciembre. Los testigos no pudieron acceder a la sala, ni se les citó, simplemente se dispuso de su vida y su tiempo.como si fuera tan sencillo estar en las mazmorras del Estado alegremente.

Por su parte Liliani Obando se mostró entera, firme y determinada, solicitando por enésima vez la casa por cárcel alegando su condición de madre cabeza de familia lo que le confiere ese derecho constitucional y teniendo en cuenta que son muchos los congresistas parapolíticos que con la sola muestra de ser padres de alguien en cualquier rincón del mundo nunca han pisado celda. El juez aburrido y balbuceante se la volvió a negar.

Acompañada de su abogado y un grupo de jóvenes activistas abogadas del colectivo por la libertad de los presos y presas políticos en colombia, ella, salió rodeada de un fuerte operativo militar, que parecía que quisiera protegerla de ellos mismos dado que en todo el piso no había nadie más, subió serena al furgón que nuevamente la llevaría al Buen Pastor a seguir esperando, a seguir cediendo la vida a un Estado responsable de crímenes de lesa humanidad, paramilitar demostrado y Corrupto Agroseguro.