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..según la ONU día internacional de los Pueblos Indígenas.
9 de agosto: Día de los Pueblos Indígenas y de la Declaración de sus Derechos
Es
el mejor de los tiempos. Es el peor de los tiempos. Es la edad de la
justicia. Es la edad de la codicia. Es el periodo de las luces. Es el
periodo de las sombras.
Bartolomé Clavero
Es
el mejor de los tiempos. Es el peor de los tiempos. Es la edad de la
justicia. Es la edad de la codicia. Es el periodo de las luces. Es el
periodo de las sombras. Es la primavera de la esperanza. Es el invierno
de la desesperación. Todo se tiene al alcance. Nada se tiene al
alcance. Es, en suma, la historia de dos mundos paralelos llamados
abiertamente a encontrase y condenados aparentemente a no hacerlo. En
uno de ellos los Estados asociados en las Naciones Unidas proclaman la
Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas con
reconocimiento del derecho al autogobierno en los propios territorios y
conforme a las propias culturas. En el otro mundo, entre tales Estados
se emprenden políticas que arruinan la posibilidad misma de eficacia y
arraigo de la Declaración.
Hay Estados que no ocultan su
reluctancia. La última ocasión de diálogo entre Estados acerca de la
Declaración se ha dado en el seno del Consejo Económico y Social de
Naciones Unidas durante este último mes de julio con ocasión de la
deliberación sobre el informe del último periodo de sesiones del Foro
Permanente para las Cuestiones Indígenas. La India abre el fuego sobre
la Declaración. Tras expresar su apoyo a la misma, manifiesta que en su
caso toda la población es indígena distinguiéndose tan sólo, si acaso,
grupos tribales a los cuales entiende que, por definición, no se les
aplica la Declaración. India exige a Naciones Unidas que cuide la
terminología. He ahí el peor de los escenarios.
En
el mejor de los escenarios, habría de tomarse en cuenta que la
categoría de tribal es una herencia colonial, directamente británica en
el caso de la India, que la Declaración precisamente ha superado. Igual
que ya, tras la Declaración, no se vale eso que dice el Convenio de la
Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y
Tribales en Países Independientes sobre que “la utilización del término
‘pueblos’ en este Convenio no deberá interpretarse en el sentido de que
tenga implicación alguna en lo que atañe a los derechos que pueda
conferirse a dicho término en el derecho internacional”, igualmente,
tras la Declaración, ya no debiera caber distinción entre pueblos
indígenas y los mal llamados pueblos tribales. A todos ellos debe
aplicárseles la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas. Se trata precisamente de lo que exige la India, esto es que
haya rigor en la terminología.
Canadá interviene congratulándose
del trabajo del Foro Permanente en su último periodo de sesiones, pero
añadiendo enseguida críticamente que a su entender el mismo ha
desbordado su mandato al realizar comentarios sobre el valor de la
Declaración. Para Canadá, esto supone que ha comenzado a comportarse
como un comité de tratados de derechos humanos cuando es claro que la
Declaración no es un tratado. Canadá espera que en el próximo periodo
de sesiones el Foro rectifique. Lo que está así en sustancia
requiriéndose es que se ignore el artículo 42 de la Declaración: “Las
Naciones Unidas, sus órganos, incluido el Foro Permanente para las
Cuestiones Indígenas, y los organismos especializados, incluso a nivel
local, así como los Estados, promoverán el respeto y la plena
aplicación de las disposiciones de la presente Declaración y velarán
por su eficacia”. Canadá pretende que se regrese del mejor al peor de
los mundos.
Estados
Unidos pregona a continuación su compromiso con la promoción de los
derechos de los pueblos indígenas tanto interna como
internacionalmente, por lo que reitera que, tal y como apoyó la
creación, apoya el trabajo del Foro Permanente. Sin embargo, secunda a
Canadá expresando su decepción por dicho comentario sobre el valor de
la Declaración. Niega al Foro autoridad para interpretarla y para
efectuar seguimiento de las políticas de los Estados respecto a los
derechos de los pueblos indígenas. Rusia se suma a esta interpretación
que algunos Estados por sí solos se permiten. Entre el peor y el mejor
de los mundos, ha de valorarse en todo caso que, aun queriéndose así
ignorar su valor, ni Canadá ni los Estados Unidos ni la Federación Rusa
hayan reiterado en esta última ocasión la posición contraria a la
Declaración que manifestaron con su voto negativo en la Asamblea
General de Naciones Unidas el día de su adopción, el 13 de septiembre
de 2007.
La última intervención es de Suecia en nombre de la
Unión Europea expresando su apoyo al Foro en términos no sólo
genéricos, sino bien específicos: “La Unión Europea considera obligado
que el que el Foro actúe conforme al mandato recibido del Artículo 42
de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas”. De parte de la Unión Europea no hay así crítica para con el
ya famoso comentario del Foro permanente sobre el valor normativo de la
Declaración. Es importante esta posición oficial de la entera Unión
pues, durante el último periodo de sesiones del Foro, algún Estado
europeo estuvo cabildeando para cortocircuitar el acuerdo sobre la
fuerza normativa de la Declaraciónconsiguiendo incluso que algún
miembro del Foro, miembro propuesto por las organizaciones indígenas,
se manifestase públicamente a favor de su valor meramente moral y así
contra el propio comentario que acababa de aprobarse. Los Estados de la
Unión Europea no siempre actúan unidos y también se sitúan todos ellos
entre el mejor y el peor de los mundos.
En
Naciones Unidas, por sus muy diversos foros, de cara a la Declaración
también hay Estados que guardan un silencio intencionado y otros que
alardean en vano. Entre éstos se encuentran, por pasar a ejemplos de
Latinoamérica, Chile, Perú y Colombia. Pregonan por doquier su respeto
por los derechos humanos mientras que fomentan políticas de invasión y
depredación de territorios y recursos indígenas que arrasan con toda
posibilidad de sostenimiento material de ninguno de los derechos
humanos reconocidos por la Declaración sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas o con la mera posibilidad de subsistencia de los
pueblos indígenas mismos. Son Estados que predican el mejor y practican
el peor de los mundos, el de un mundo genocida.
¿Qué mundo se
celebra el nueve de agosto, Día Internacional de las Poblaciones
Indígenas? Así, con dicha denominación, lo estableció en 1994 la
Asamblea General de Naciones Unidas para conmemorar el día de 1982 en
el que se inauguraron las reuniones del Grupo de Trabajo sobre
Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Prevención de
Discriminaciones y Protección de las Minorías, organismos que se
ocupaban de asuntos indígenas sin que en su constitución participasen
indígenas. Luego serían cooptados con voz y sin voto, con una voz a la
que la misma parte indígena daría fuerza de voto por vía de hecho. Con
todo lo así logrado, si la efemérides se declarase hoy, no hay duda
alguna de que se le denominaría Día Internacional de los Pueblos
Indígenas y de que se le fijaría el 13 de septiembre, fecha de la
adopción de la Declaración. Con todas las implicaciones de una fecha y
de la otra, entre el peor y el mejor de los mundos también se sitúan
las Naciones Unidas, Foro inclusive como ha podido verse.
Entre
indígenas no hay cabida en todo caso para las referidas dudas. Celebran
el 9 de agosto el Día de los Pueblos Indígenas y de la Declaración
sobre sus Derechos. Se sitúan por un día en el mejor de los mundos para
luchar durante todo el año contra el peor de los mundos o, dicho en
positivo, por sus derechos.
http://www.kaosenlared.info/noticia/continua-exterminio-pueblos-indigenas-colombia
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