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premio en Siero
Palabras,
del representante del Consejo Local de Solidaridad, en la entrega del
Premio Internacional Derechos Humanos, Ayto de Siero del 2009.
- Excmo. Sr. Alcalde en funciones del Ayuntamiento de Siero.
- Sr. Director de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo del Principado de Asturias.
- Sra.
Concejala Delegada de Bienestar Social, Sanidad, Igualdad, Cooperación
Internacional y Festejos del Ayuntamiento de Siero.
- Público en general.
Es
para mí un honor hablarles hoy en nombre del Consejo Local de
Solidaridad del Ayuntamiento de Siero, en el que participo desde hace
casi dos años como representante de la Asociación Juvenil “Los Sidros”,
y que supone un avance importante de la participación ciudadana en el
funcionamiento de la administración local. No en vano, este órgano
supone un punto de encuentro entre nuestros representantes políticos
(tanto locales como autonómicos) y la sociedad civil, representada por
un lado por las ONGDs y por otro por asociaciones locales. Un órgano
con gran mérito pues ha logrado, mediante el trabajo voluntario y
desinteresado de todas y todos, mantener un alto nivel de actividad y
debate, consiguiendo alcanzar el consenso en la gran mayoría de los
casos, y que no renuncia a su capacidad asesora del ayuntamiento,
incluso desde posiciones críticas, o especialmente desde ellas.
No
deja de ser curiosa tampoco la capacidad de este Consejo Local de
Solidaridad de enganchar a quienes pasan por él. No sé si gracias a los
testimonios de cooperantes y beneficiarios de las políticas de
solidaridad, que se reciben en directo en ciertas ocasiones; quizás por
la oportunidad de participar en la elaboración y desarrollo de dichas
políticas, aunque sea de forma modesta;… lo que sí que es cierto es que
también nuestra asociación ha sucumbido a estos encantos, de forma que
cada día colabora más activamente en las actividades que surgen desde
el Consejo, y está más convencida de lo necesario de su existencia.
Es
cierto que existen grandes desigualdades en nuestro propio país, y que
en tiempos de crisis como los actuales, la cooperación internacional
puede ser vista por algunos como algo superfluo y de lo que puede
prescindirse, pero no lo es menos que tenemos la obligación moral de
ayudar a solventar problemas que en muchas ocasiones hemos contribuido
a crear o que seguimos alimentando a día de hoy. No puede prescindirse
de la cooperación internacional máxime aún cuando, sesenta y un años
después de que la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas aprobase y proclamase la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, se producen a diario graves violaciones de la misma en todos
los lugares del mundo. No debe de dejar de lucharse por la paz cuando
hoy mismo hemos tenido que ver al comandante en jefe del mayor ejército
del mundo, Barack Hussein Obama, recoger el Premio Nobel de la Paz y
justificar determinadas guerras como medio para lograr dicha paz.
Cuando pueblos enteros se ven expulsados de sus tierras, despojados de
sus derechos y abandonados por los países del Norte, tal y como les
sucede a los palestinos y saharauis (teniendo nuestro propio país una
gran responsabilidad en este último caso). Cuando veinte años después
de la caída del muro de Berlín, en el mundo siguen construyéndose
otros, con igual objetivo que el de la capital alemana: evitar la libre
circulación de las personas, reconocida por el artículo 13 de la citada
Declaración Universal de los Derechos Humanos. Muros físicos, como el
que separa Estados Unidos y México, Israel y Palestina, Marruecos y las
ciudades españolas de Ceuta y Melilla; o burocráticos, como el que se
levanta ante nuestros premiados en el día de hoy, quienes tras un
desplazamiento de más de 2000 kilómetros hasta Kinshasa, hubieron de
esperar casi un mes hasta que la Embajada española les concedió el
visado de acceso a nuestro país, y a pesar de ello se ven ahora
retenidos en Kenia, lo que les impide compartir este acto con nosotros.
Aprovechar en este punto para agradecer la labor de mediación realizada
por el Director de la Agencia Asturiana de Cooperación, Rafael Palacios.
Es
el Premio Internacional de los Derechos Humanos del Ayuntamiento de
Siero uno de los logros más importantes del Consejo Local de
Solidaridad. Si bien desde el propio Consejo se insiste de manera
rutinaria en la necesidad de aumentar su dotación económica (6000€
desde su creación en 2001), también coinciden los premiados al destacar
la gran posibilidad que el premio les da para difundir el trabajo de
sus organizaciones, lo que le hace tremendamente valioso. Sin duda, y
tras alguna desavenencia años atrás ya superada, el alto grado de
consenso y la calidad tanto de los premiados como de las candidaturas
presentadas, también ha contribuido a aumentar el prestigio de nuestro
galardón.
Al
Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, las Madres de la Plaza de Mayo
de Argentina, la Fundación Solidaridad Palestina de Palestina, el
Centro de DDHH Fray Bartolomé de las Casas de México, la Fundación
Vicente Ferrer de la India, el Programa Asturiano de atención a
Víctimas de Violaciones de los DDHH en Colombia, el Frente de los
Pueblos por la Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco de México y
el Comité para la Autodeterminación del Sahara de la República Árabe
Saharaui Democrática; se une hoy la ONG de la República Democrática del
Congo, Ajedi-Ka/PES. En nombre de esta organización, y en el nuestro
propio, queremos expresar al jurado del Premio Internacional de DDHH
del Ayuntamiento de Siero, y al propio ayuntamiento por extensión,
nuestro más sincero agradecimiento. No sin antes reconocer también el
importante trabajo que se realiza desde el resto de organizaciones
propuestas al premio este año: Fundación Celestina Pérez de Almada, de
Paraguay; Yaye Bayem y la organización de las Madres y Viudas de los
Cayucos, de Senegal; el Comité de DDHH del Bajo Ariari, de Colombia; y
la Asociación Española para el Derecho Internacional de los DDHH.
Alrededor
del mes de abril de 2008, y a iniciativa de un grupo de asociados, la
Junta Directiva de la Asociación Juvenil “Los Sidros” estudia la
posibilidad de presentar una candidatura al Premio Internacional de
Derechos Humanos del Ayuntamiento de Siero, toda vez que se llevaban
unos meses participando de forma activa en las reuniones del Consejo
Local de Solidaridad. El objetivo era aprovechar la gran publicidad que
anualmente recibe la causa ganadora para avanzar en uno de los fines de
nuestra asociación, que literalmente habla de defender la igualdad de
oportunidades, mediante la educación en valores y actitudes
democráticas y participativas.
Tras considerar el asunto, y con
el convencimiento de que la educación en derechos humanos es
fundamental en nuestra sociedad, se acepta el reto de buscar una
organización merecedora de nuestro apoyo y del mencionado premio, que
pueda reunir en torno a ella las voluntades del resto de asociaciones y
ONGDs del concejo, y que posea una serie de premisas que en aquel
momento se establecieron:
1.
No hay víctimas más importantes que otras. Sin embargo, dado el
carácter juvenil de nuestra asociación y teniendo presente que el niño,
por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado
especiales (según lo expresado por la Organización de las Naciones
Unidas tanto en la Declaración como en la Convención sobre Derechos del
Niño); se primó la búsqueda de aquellas organizaciones que trabajasen
con niños o jóvenes.
2. Diariamente se
producen violaciones de los derechos humanos en los más diversos
lugares del mundo, tanto en países del norte como del sur. Existe, no
obstante, un intencionado desequilibrio entre la atención mediática que
se ofrece, dependiendo de la zona del globo de la que hablemos, aún
cuando en ocasiones son nuestros estados los responsables, en todo o en
parte, por acción u omisión, de las situación. Esto, hizo que
entendiésemos que debían centrarse nuestros esfuerzos en aquellas zonas
de las que menos noticias tenemos, de las que nos acordamos fugazmente
en determinados momentos, y que a fin de cuentas, el mundo occidental
tiene más olvidadas a pesar de seguir a día de hoy aprovechándose de
ellas.
3. A pesar de que el trabajo de
todas y cada una de las personas que luchan por la defensa de los
derechos humanos merece nuestro mayor reconocimiento, no dejan de
existir circunstancias que hacen este trabajo aún más difícil si cabe:
hambre, pobreza, situaciones de guerra; proyectos, con escasa por no
decir nula, financiación nacional o internacional; estados
desestructurados y corruptos, que en muchas ocasiones son además los
primeros en ultrajar los derechos humanos; lugares en definitiva en los
que se corre el riesgo, si es que no ha ocurrido ya, de que las
violaciones de los derechos humanos sean vistas como algo cotidiano,
habitual, aceptado e incluso aceptable.
Es en este momento,
cuando conocemos a la organización Ajedi-Ka/PES (Asociación de Jóvenes
para el Desarrollo Integrado – Kalundu / Proyecto Niños Soldado) de la
República Democrática del Congo.
En 1.996 estalla en
la entonces República del Zaire la Primera Guerra del Congo, que
concluye siete meses después con más de 200.000 civiles muertos, la
caída del dictador Mobutu Sese Seko, la subida al poder de Laurent
Désiré Kabila y la proclamación de la República Democrática del Congo.
Apenas
un año más tarde, en agosto de 1.998, dará comienzo la Segunda Guerra
del Congo. Debido a la implicación directa de ocho naciones africanas y
alrededor de 25 grupos armados, la mayor guerra de la historia africana
moderna, se conoce habitualmente como la Guerra Mundial Africana. Se
trata del conflicto más mortífero desde la II Guerra Mundial, es
considerado el episodio más álgido dentro del llamado “genocidio
congoleño” y provocó la creación de una misión de paz de la
Organización de las Naciones Unidas denominada MONUC.
El
objetivo de Ajedi-Ka/PES es promocionar y proteger los derechos de los
niños, prestando especial atención a los niños soldado y a aquellos
afectados por el conflicto armado en la RDC.
Un conflicto armado
que terminó formalmente en 2003 pero que en la práctica aún continúa en
el este del país (especialmente en las regiones de Kivu Norte y Kivu
Sur) que es donde Ajedi-Ka/PES tiene su base y desarrolla su trabajo.
En
un principio, la organización se dedicaba únicamente a desmovilizar y
reintegrar a niñas y niños soldado y a mantener un seguimiento a largo
plazo de su bienestar. De esta forma, desde 1998 han facilitado la
desmovilización y reintegración de más de 300 niños (de los cuales más
de 60 fueron niñas). A día de hoy el campo en el que trabaja
Ajedi-Ka/PES se ha ampliado, de forma que ahora ya no sólo abarca la
desmovilización, sino que comprende cualquier aspecto relacionado con
los derechos del niño. Entre los distintos campos de acción, se
encuentran:
- Desmovilización y reintegración de niños soldado.
La organización trabaja en distintos frentes, pudiendo destacarse las
negociaciones con los comandantes en los propios campamentos de los
grupos armados, o el trabajo en los Campos de Tránsito y Orientación.
En estos últimos se prepara a los niños para su reintegración en la
sociedad, intentando hacerles olvidar su experiencia como soldados y
devolviéndoles a la escuela o aprendiéndoles un oficio que les asegure
una ocupación una vez vuelvan a la vida en la aldea.
-
Integración, desde el punto de vista de que en numerosas ocasiones los
niños y niñas desmovilizados tienen que superar los temores de sus
propios familiares a su regreso o que hacer frente a estigmas añadidos,
como el hecho de haber contraído VIH/SIDA en los campos o en el caso de
las niñas volver embarazadas o con niños a su cargo. Una vez vuelven a
su vida normal, los niños reciben visitas periódicas del personal de
Ajedi-Ka/PES con el objetivo de comprobar que todo marcha correctamente
y si es necesaria su ayuda. Este contacto se mantiene igualmente con
aquellos que han pasado por los campos de reintegración y por las
actividades formativas.
- Sensibilización de la población local
(tanto civil como militar, y tanto adultos como niños):
fundamentalmente el trabajo se realiza con la proyección en las aldeas
de vídeos con los que se pretende mostrar la realidad de los niños y
niñas en las milicias, de forma que ponen en conocimiento de los
asistentes las situaciones reales, pues en muchos casos se cree que el
alistamiento es algo positivo para los niños. Esta labor puede resultar
sencilla y carente de importancia, pero en realidad es bastante
compleja y reporta grandes logros a la organización.
En
el lado positivo se encuentra la tremenda acogida que tienen las
proyecciones, así como las intervenciones que se producen tras ellas,
en las que incluso generales de fuerzas combatientes condenan el uso de
niños soldado.
Pero no todo es positivo. Algunos de los
problemas a los que hay que hacer frente son la escasez de medios, que
hace que Ajedi-Ka/PES tenga que depender de equipo que le ceden ONG
internacionales; fallos de los generadores, necesarios pues como es
lógico pensar, las aldeas en las que se trabaja carecen de suministro
eléctrico adecuado; averías en el coche en medio de ningún sitio,…
En
otras ocasiones existen incluso problemas que desde el punto de vista
de las organizaciones locales no son fácilmente comprensibles. Así en
2.005, estaba previsto realizar una de las proyecciones en uno de los
campos de refugiados que la MONUC tiene en la zona.
Finalmente
la actividad no pudo llevarse a cabo porque el que aparecieran niños en
el vídeo suponía un problema para la privacidad de su identidad, según
las normas de la ONU, por lo que se suspendió la muestra.
Evidentemente, estos problemas burocráticos les son completamente
desconocidos a Ajedi_Ka/PES y les suponen una gran frustración.
-
Denuncia nacional e internacional de las violaciones de derechos
humanos: trabajando en los casos que están juzgándose en la Corte Penal
Internacional y denunciando a la vez las violaciones de derechos que
sufren los niños (mediante el trabajo de comités locales).
Precisamente
este segundo punto es muy importante, pues moviliza a las propias
sociedades locales y genera una sencilla red de denuncia que hace que
se conozcan y puedan prever los casos de violaciones graves de los
derechos de los niños. A la vista de que esta ONG encajaba
en lo que nuestra asociación buscaba, se decidió presentar su
candidatura para el premio en 2008, no resultando ganadora ese año.
Gracias a los apoyos obtenidos, se decide volver a presentarla al
Premio de DDHH del Ayuntamiento de Siero de 2009. Este año,
coincidiendo además con el vigésimo aniversario de la Convención sobre
los Derechos del Niño, el Consejo Local de Solidaridad primero, y el
jurado del Premio Internacional de los DDHH del Ayuntamiento de Siero
decidió finalmente conceder este premio a Ajedi-Ka/PES, por lo cual
estamos profundamente agradecidos.
Sólo
nos queda agradecer las muestras de apoyo a la candidatura recibidas
este año, provenientes de la MONUC, Misión de las Naciones Unidas en la
República Democrática del Congo, con sede en Kinshasa y dirigida por un
enviado especial del Secretario General de la ONU; la Coalición para el
fin del uso de niños soldado, formada en junio de 1.998 por Amnistía
Internacional, Human Right Watch, Save the Children, entre ONGs de todo
el mundo; y Watchlist, ONG que lucha por terminar con las violaciones
contra la infancia en los conflictos armados y garantizar sus derechos.
Estos apoyos fueron presentados en la candidatura junto a una carta del
Premio Nobel de la Paz de 1984, Reverendísimo Desmond Mpilo Tutú, en la
que se dirige al presidente de la República Democrática del Congo,
Joseph Kabila, apoyando el trabajo llevado a cabo por Ajedi-Ka/PES.
Destacar
el interés de los representantes de Ajedi-Ka/PES, desde el primer
momento y su implicación a pesar de sus escasos medios. Esperamos su
situación se resuelva felizmente en las próximas horas y puedan llegar
a Siero para participar en las actividades en principio programadas
para la próxima semana. Finalmente, expresar de nuevo nuestro
agradecimiento a Rafael Palacios, Director de la Agencia Asturiana de
Cooperación, por la ayuda recibida estos días; al Ayuntamiento de Siero
por la concesión de este premio, y al pueblo de Siero en general por lo
que el mismo supondrá para los niños del este del Congo, quienes serán
los destinatarios finales.
Muchas gracias.
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