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dimensión de la causa mapuche
Prisioneros Mapuches.
Cuando
la Delegación Asturiana visita la cuarta cárcel en tres días, ya va
tomando dimensión de la causa mapuche, por la tipología de la
persecución que sufre este Pueblo para que continúe la expropiación de
su territorio en el tiempo moderno.
Queda en el anecdotario del
negacionismo gubernamental el uso de la ley antiterrorista de Pinochet,
a beneficio de las transnacionales forestales, eléctricas,
constructoras..
El gobierno niega en Ginebra lo que la
Delegación constata en las prisiones: más castigo, más represalia,
mayor contundencia de las medidas punitivas contra el pueblo mapuche.
¿por
qué miente el gobierno? ¿por qué fabrica afanosamente cargos contra los
mapuche, manipulando pruebas, acomodando situaciones para presentar
“criminales” de hechos absolutamente politicos, ligados a la
movilización intrinseca al Pueblo Originario, o sea Tierra, Territorio,
Cultura, Derechos Colectivos..?
Visita cárceles a destajo la
Comisión Asturiana mientras en los exteriores una intensa campaña
electoral muestra rostros de hombres muy blancos, de sonrisas forzadas,
de camisa impoluta, los mismos que impulsan, promueven, hacen cumplir
las leyes represoras de la dictadura contra hombres y mujeres morenos,
Originarios de las regiones 8,9 10, en el Chile Sur.
La derecha
y la Concertación mano a mano en la costosa publicidad engañatoria de
“progreso” que significa cientos de miles de hectáreas de eucalipto
degradando la tierra que fue granero de trigo y hortalizas, achicando
las tierras comunales hasta hacerlas “ineficientes” ante la arremetida
forzada del mercado capitalista impuesto con sangre.
Victora,
Angol, Valdivia, Temuco, son solo algunas de las cárceles visitadas de
manera fugaz, y en otras muchas se dispersan los más de Cien Presos y
Presas Mapuches, algunos condenados, la mayoria sin juicio todavía, en
venganza de los empresarios, por atreverse a defender el Territorio
ancestral que, de cumplir el estado chileno el Convenio 169 de la OIT,
que ratificó finalmente en septiembre de este año, debiera ser materia
prioritaria del ejecutivo y del poder judicial.
Reviviendo la dictadura militar.
El
joven Eduardo Oses Moreno “solo” lleva 40 días en prisión, y a su
condición de amigo-de-los-mapuches une precisamente el no ser mapuche:
por eso la gendarmería de prisiones no le concede su petición de
juntarse en el modulo donde están los presos mapuches en Angol. Allí
estaría mas acompañado, protegido en lo comunitario, con algunos de los
presos políticos mapuche que conoce desde la infancia.
Pero no.
La prisión gravosa para este joven de 25 años, padre de un bebe de
meses, se le hace más dura. Su soledad en la única compañía de presos
comunes que en poco le son afines se complica aun mas por el
desconocimiento de la causa que se le sigue. Secreta.
Aplicándosele ley antiterrorista. Suponiendo él que cualquier
cosa le estarán fabricando. Cobrándole su militancia política, sus
pinitos organizadores con los temporeros del norte, recolectores de
fruta, su amistad con los mapuches en la zona de vivienda de sus
padres, en Ercilla.
A Ercilla hacia dos años que no volvía
Eduardo. Y llegó a presentar a su bebé. Y allí llegaron los 25
carabineros a detenerlo. A maltratarlo, a que un policía se hiciera
pasar por fiscal, y sin ningún papel, sin ninguna orden, violentando
las leyes se lo llevaron encarcelado.
Y que continuara el
hostigamiento a su familia. Que fueran también a molestar a la familia
de su compañera, a 4 horas de distancia, con allanamiento. Con amenazas.
Una
soledad que se acentúa y agranda por el papel jugado por el abogado del
estado. Ni le visita, ni conoce los pormenores del caso. De por donde
“avanza” la investigación, de si llamarán o no a los testigos que
le vieron en otro lugar en el DIA de los hechos.
Sin que mueva
un dedo ese abogado pagado con dinero publico para siquiera cambiar de
modulo en la prisión, mucho mas para conseguir la libertad provisional
en tonto llega el juicio.
Cuenta Eduardo cómo los primeros diez
días fueron los peores, un infierno. Aislado. Sin poder recibir
visitas, sin permitirle hablar con nadie. Una introducción brutal al
modelo carcelario que no conocía.
Un modelo que dice “te mata”.
“te matan en vida. Pasas de sentir el frío intenso de la calle, el
calor fuerte…a no sentir nada. Aquí no se siente nada. El patio gris,
las paredes, siempre es lo mismo.” Trata de leer, de tocar una guitarra
que le trajeron, para no caer en la rutina, para que no te conviertan
en un zombi..
Y sabe que cuando salga no admitirán los errores del sistema. No le pedirán disculpas..
Por
eso piensa en las historias contadas por los veteranos resistentes a la
dictadura, los del 73, de tanta gente que dio su vida por esta
democracia. De cómo resistieron, cómo mantuvieron su integridad.. Ahora
le toca a él, y esa memoria le da fuerzas para no claudicar, para
mantener vivos sus ideales, su amistad con los mapuches a los que
consideran sus hermanos.
Ahora está amenazado: tiene que cortarse el pelo…le dicen que como él no es mapuche.. Y
si no se lo corta no le permiten llamar por teléfono, recibir llamadas.
Y le aplicarán otros 10 días de aislamiento. Y no le permiten hablar y
apelar ante los superiores de la prisión, mucho menos cambiarle de
módulo para donde están los hermanos mapuches..
Por una camiseta del Che.
A
Eduardo le requisaron la ropa, para el sumario y acusaciones en su
contra. Desde las camisetas del Che, a una de la Polla-Record. Desde
las calcomanías de libertad a los presos mapuche, a las inscripciones
juveniles de moda, y todo ello al parecer está como prueba en el
“secreto del sumario”..
Pruebas de ropa, el pelo, algunos libros de literatura, considerada subversiva en la “zona roja” de Ercilla.
Con una presidenta socialista.
Con
una ANI Agencia Nacional de Inteligencia donde perviven agentes de la
dictadura, dedicando sus saberes, y el presupuesto del estado, a
perseguir, a interceptar teléfonos, a allanar las casas, de los
familiares de la gente mapuche y sus amistades.
Comunidad Alex Lemún.
Varias
familias mapuche se han juntado para formar una nueva comunidad y le
han puesto el nombre de Alex Lemún. Para que este nombre perdure por
siempre, dice el padre de Alex, joven asesinado por un mayor de
carabineros .
El 8 de noviembre se cumplen 8 años de los hechos. El joven murió cinco días después. Al
carabinero le hicieron juicio militar, y le dieron impunidad absoluta,
aunque los propios militares indicaran “uso excesivo de la fuerza”.
La
familia sigue confiando, esta vez no en la justicia chilena, que
debiera reabrir el caso por vía civil, sino por las gestiones de la
CEJIL desde Argentina, por los amigos del exterior.
Mientras
tanto siguen teniendo restricciones de los carabineros, le
limitan el movimiento a la familia, actuan sin órdenes, imponen normas,
atropellan a los mapuches, dicen don Edmundo y doña Sonia, padre y
madre de otros 8 hijos.
Desde el asesinato de Alex otros dos
jóvenes han sido muertos por la misma situación: reclamo a las
forestales por el territorio. En su caso la Forestal Arauco, cuyas
plantaciones llegan hasta la puerta de la casa de la familia
Leman-Saavedra. En otros lugares son las empresas forestales Mininco,
Cautín..
Cada árbol de eucalipto consume 50 litros de agua al
día, dice don Edmundo. Secan las fuentes, los ríos se agotan.. Los
herbicidas de las forestales, en grandes cantidades, contaminan las
aguas de uso domestico.
“Aunque tengamos que morir mas tenemos que luchar, no podemos dejar de reclamar nuestros territorios”.
El esta pidiendo una entrevista con el ministro de justicia. Para que asuma sus responsabilidades.
En el hogar una foto de Alex preside: Alex Lemun Saavedra, mártir de la liberación mapuche.
La
mamá de Alex cuanta como ese día los disparos se oyeron desde la casa.
Ella llamó a los carabineros, pero la colgaron. Enseguida llamaron a
una ambulancia y le llevaron al hospital. Pero nada se pudo hacer.
El
sumario dice: el mayor Marco Aurelio Treuer Heysen disparó de la
cintura para abajo a cien metros”. El tiro le dio en la cabeza.
El
Relator Especial de la ONU lamentó que no se hayan tomado medidas para
castigar a los culpables e indemnizar a la familia, y llamó al gobierno
de Chile a tomar las oportunas medidas para esclarecer el caso.
En realidad el “caso” está Muy claro.
El 4 de agosto de 2008 prestigiosos abogados de la Universidad ARCIS pidieron reabrir la investigación.
El
próximo 7 de noviembre, la comunidad invita a un Guillatun, una
ceremonia mapuche, dice la mamá Sonia, para mantener la la fuerza
colectiva, el Newen, en la memoria y en la lucha por Alex Lemún.
Jaime Mendoza Collío fue asesinado en agosto de este año.
Su
hermana Maria Luisa relata con indignación como un mes después el
carabinero, con traje elegante, ante las cámaras que a la familia le
niegan, pidió disculpas, y ya está absuelto.
La esposa de Jaime, la madre, dicen que el era un muchacho alegre, con muchos sueños. Y piden justicia.
Pero
no reciben respuesta. Hablan de la crueldad del carabinero. Su lema
dice de resguardar a Chile..pero mata a los mapuche, como si fueran
pájaros.
El dolor, dicen, su hermana, su esposa, su madre, lo llevan por dentro. Su hijo no para de preguntar por su papá.
Les
entran ganas de ir al pueblo buscar un “paco” y matarlo..pero así,
dicen, no solucionarían nada, por que lo que quieren es ver con Vida
a Jaime.
El 12 de octubre se cumplen dos meses del asesinato de Jaime Mendoza Collío.
Una
fecha más que simbólica. No es extraño que en las comunidades haya
bastante trajín, reuniones, gente moviéndose. Seguramente preparando
actividades para el Día de la Resistencia Indígenas. Múltiples motivos
no les faltan.
La Comunidad de Temucuicui acapara las últimas jornadas de protagonismo en reclamo de derechos indígenas territoriales.
Allí
llega la Delegación Asturiana cuando la comunidad ha declarado una
“tregua” obligada, tras varios días de proceso de recuperación de
territorio.
El motivo: la represión.-
Varios niños
heridos por los balines de la policía. El hijo del lonko operándose en
un hospital de Santiago para no perder un ojo. Otro niño mapuche
baleado sí perdió la visión de uno de los ojos. Los helicópteros, la
policía, se metieron adentro de las casas de la comunidad
persiguiéndolos.
La zanja.
Y rodeando el predio de un
propietario privado colindante con la comunidad (en realidad incrustado
dentro de ella), y asentado en tierras que fueron de los comuneros, se
ha construido una enorme zanja, a la manera antigua, en que los
invasores españoles se defendían militarmente cuando se apropiaban de
territorio indígena.
Esta fosa del siglo 21
es ahora también zona de litigio, y una escuadra permanente de
carabineros protege al hacendado, que ni siquiera vive allí, y es
propietario de otros fundos, otras haciendas en Ercilla.
Los
alrededores muestran centenares de restos de bombas lacrimógenas y
casquillos de los proyectiles lanzados contra los mapuche.
El
werken de la comunidad, entrevistado por la tv asturiana, cuenta el
grado de represión a que se ven sometidos, con una larga historia de
confrontación por los derechos territoriales Y asegura Que dicha pelea por el territorio va a continuar sin descanso, tal es el compromiso y decisión de la comunidad.
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