Tolima
En Tolima Colombia. Inicia
actividades la delegación séptima de Asturias a Colombia para
verificación de los derechos humanos el dia 7 de marzo viajando hacia
Ibagué capital del departamento del Tolima. Y continúa el dia 8 en el
municipio de Chaparral, sur de ese mismo departamento crucial en la
historia de Colombia. LLega la Delegación Asturiana al
corregimiento de La Marina, en plena cordillera tolimense, y lo primero
que muestran los campesinos son los restos de un combate ocurrido el jueves anterior: un ataque guerrillero dejó 3 soldados muertos, otros dos heridos, y un civil herido de la casa de al lado.. Los
militares, contraviniendo el Derecho Internacional Humanitario,
habian ocupado desde noviembre el salón comunal para su uso de
alojamiento y centro de comunicaciones. Ahí dormian en medio del
pueblo, colocando a la población en riesgo, por lo que hicieron
numerosas peticiones y denuncias de esa situación. Hasta
entonces el salón comunal, además de su uso habitual de reuniones de
los pobladores, hacia las veces de anexo a la escuela que se habia
quedado pequeña, y albergaba a 40 niños y niñas en cada piso. Más
grave aun los militares habian estado estacionados o se habian
posesionado del colegio Simón Bolivar en el mes de marzo anterior, en
lo que puede interpretarse como uso de la población como escudo humano. La
noche del ataque, este jueves 3 de marzo, el ejército desalojó
apresuradamente el salón comunal y el pueblo. Pero el hecho de guerra,
muertos y heridos, y el daño del salón comunal y viviendas vecinas por
el combate, preocupa a la población de la Marina, mucho más por los
odios sordos de las autoridades ante el reclamo de los pobladores a que
el ejército se retirara, entre otras cosas para permitir al salón
comunitario su uso habitual. En ese mismo salón., pues, y
con las huellas del reciente combate, entre ellas jirones de prendas
militares colgadas del arbol cercano, o los escombros dejados durante
la confrontación, sesionó la comisión asturiana, recibiendo testimonios
numerosos de abusos militares, de falsos positivos o ejecuciones
extrajudiciales, de amenazas, de robo de ganado, de allanamiento de
casas, de bombardeos indiscriminados.. En sus testimonios
los campesinos de diversas regiones de esta parte sur del Tolima se
preguntaban el porque, desde la noche anterior, el ejército se habia
retirado de sus retenes habituales, como tratando de dar una
determinada imagen ante la presencia de la misión internacional. El dia anterior, 7 de marzo, una actividad similar se habia realizado en la Universidad del Tolima,
esta vez con presencia de representantes de veredas, corregimientos y
municipios del norte del Tolima, y se realizó un acto simbólico de Memoria
( en razón al 6 de marzo fecha escogida por el Movimiento Nacional de
Víctimas de Crímenes de Estado, y del 3 de marzo, fecha en que fue
asesinado el lider Angel Maria Rodriguez), con numerosas fotografias de
personas asesinadas en la región. 126 masacres han reconocido en público los grupos escuadroneros, y hasta 1.200 señalan las organizaciones de ddhh. Terrorismo ambiental en el Cañon de Anaime. En
la tarde la Comisión fue invitada al corregimiento de Anaime, en el
municipio de Cajamarca, donde se ha concesionado para una gran mina a
cielo abierto, sin el permiso de la comunidad, a la empresa de capital
sudafricano ANGLOGOLD aSHANTI , lo que supone ya un grave atentado a la
continuidad de una población muy cohesionada con el Cañón de Anaime, en
unas tierras de alta fertilidad y de una extraordinaria biodiversidad
que sería destruida de llevarse a término la planificada explotación de
gran mineria. A la entrada del municipio se pueden ver
tanques del ejército, en una actitud de intimidación, y con la misión
de proteger la "inversión" de la mina destructora. Tras la sesión
comunitaria de las organizaciones con la Comisión Asturiana, para
desgranar al completo las complejidades del accionar de la empresa,
cooptando personas y autoridades, ofreciendo migajas sociales que le
corresponden al estado, en privado los dirigentes mostraron la
preocupación por la llegada a las instalaciones de la empresa de
paramilitares del grupo de Ramón Isasa, supuestamente desmovilizado,
asi como la presencia de numerosas camaras de vigilancia en el propio
pueblo, o que el jefe de seguridad de la empresa sea un ex-coronel
expulsado por su protagonismo en diversas matanzas, que al parecer
llega al lugar en helicopteros sin las preceptivas placas de
identificación.
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jirones de ropa |
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