¿Quiénes ganan con el cierre de la minería del carbón?
Mientras
el gobierno de Mariano Rajoy condena al cierre la minería del carbón en
Asturias, Goldman Sachs, una de los principales responsables de
la crisis de Wall Street y rescatada por Bush y Obama, comenzó a
acumular en El Musel hasta seiscientas mil toneladas de carbón.
De ese carbón ya están en Xixón cerca de 200 mil toneladas extraídas en
la mina de El Cerrejón, en Colombia.
En la minería del
carbón en Colombia se sobre-explota a los mineros, varios de cuyos
dirigentes sindicales han sido asesinados y se generan enormes impactos
ambientales.
De quién es el “carbón colombiano”
El
carbón de El Cerrejón, la mina a cielo abierto más grande del
mundo- es de empresas como La Jagua, propiedad de Xstrata,
subsidiaria de la Suiza Glencore, junto a un consorcio de
multinacionales en el que están Anglo American y BHP Billiton.
Por su lado la Drummond explota carbón en otros sitios de esta cuenca carbonífera, en sociedad con la japonesa Itochu.
Glencore-Xtrata
-que está relacionada con Goldamn Sachs- entró a El Cerrejón tras la
privatización de la estatal colombiana Carbocol, poco rentable debido a
que su socio al 50%, la Exxon, sobrefacturaba inversiones y
subfacturaba ventas. Colombia invirtió el 75% endeudándose con el
Chemical Bank (propiedad del Chase, banco de los Rockefeller y de la
Exxon) y recibía a cambio sólo el 25%.
Colombia ponía los
gastos, la mano de obra barata, entregaba el territorio indígena,
pagaba los intereses y daba su carbón a los que le sisaban las ventas.
De esa manera la Exxon ejecutó una de los más grandes robos al pueblo y
al estado colombiano.
Pero Exxon no es la única que juega sucio.
Drummond
tiene graves antecedentes por represión sindical. Y aunque El Cerrejón
suscribió el Pacto Mundial de la ONU, reconociendo que tiene una
responsabilidad social, ratificando el respeto de los derechos humanos,
laborales, medioambientales, y su compromiso en la lucha contra la
corrupción, pero “no con proclamas ideológicas sino con buenos
ejercicios en la actividad de cada una de las empresas
comprometidas”[1], en la realidad los avances son pocos y muchas las
quejas.
[1]
León E. Teicher, Presidente de Cerrejón, en la presentación del
“Informe 2006 Avances del Cerrejón comprometido con el Pacto
Mundial”
Impacto social y ambiental
La
mina de El Cerrejón genera un impacto ambiental y humano, que destruye
el territorio y la cultura del pueblo indígena Wayúu, que la señaló
como “un mal vecino” ante el Tribunal Permanente de los Pueblos en el
2008:
“Desde
que comenzó la explotación las comunidades hemos perdido miles de
hectáreas hasta el punto que ya los Wayúu no tenemos acceso al río
desde Albania, porque las tierras aledañas las ha privatizado el
Cerrejón; El resguardo está a menos de 500 metros de la
mina, comiendo polvillo de carbón, durmiendo con las vibraciones del
botadero de desperdicio y de las detonaciones; el resguardo de San
Francisco lo atraviesa la vía férrea y una carretera de acceso en la
mitad del resguardo. ”
La comunidad indígena de Media Luna, en el embarcadero de Puerto Bolívar, lamentó en el Tribunal su situación:
“Nos
lamentamos de no hablar español por que cuando llegó la empresa nos
dijeron bonitas palabras, y hoy el desastre es total, no se puede
pescar, ni pastorear, ya no hay animales Da mucha rabia recoger a
muchos de nuestros hijos muertos por el tren o en accidentes en la vía,
ya vale más un chivo que un Wayúu. Nos dicen que fue por descuido
de no leer las advertencias. Pero ¿Y qué vamos a
leer? No entendemos mucho español, ¿cómo vamos a entender inglés?”
Las
comunidades rivereñas y el pueblo wayúu están preocupadas por el
impacto del proyecto de ampliación de la mina de El Cerrejón, que
contempla mover 26 kilómetros el cauce río Ranchería, para extraer el
carbón de su lecho. El Ranchería es la principal fuente de agua para
los pueblos de La Guajira y su desierto. El próximo 1º de agosto habrá
movilizaciones contra el desvío del río y contra las multinacionales.
Capítulo aparte merece la violación de derechos laborales y la persecución sindical.
Las
multinacionales que explotan carbón en Colombia, suelen violar los
derechos laborales y sindicales, precarizando la relación laboral a
través de un enjambre de empresas contratistas y sub contratistas.
Sobre una de ellas denuncia SINTRACARBÓN en un comunicado de julio del
2009:
“SINTRACARBON
condena y rechaza las políticas de coerción, hostigamiento y
persecución a las que están sometidos estos trabajadores por parte de
esta empresa tercerizadora, chupasangre y negrera SOTRANS, a la que
declaramos enemigo de la clase trabajadora”.
Son
empresas que pagan salarios miserables, obligan a reponer el tiempo que
el obrero esté de baja por enfermedades propias de la explotación
minera; trabajan turnos de 14 X 7; 12 X 6, “convirtiendo las jornadas y
sitios de trabajo en campos de concentración para esclavos”, según
denunció la CUT Seccional Guajira.
Las empresas, además, tienen
estrategias para que no se reconozca como enfermedad profesional la
silicoantracosis y los problemas artromusculares, que afectan a unos
800 mineros expuestos al polvo de tierra, rocas y carbón, así como a
los grandes esfuerzos físicos.
Persecución sindical
Hace
tres años fueron despedidos 35 trabajadores a los dos días de haber
presentado el pliego de peticiones y como retaliación por haber creado
el sindicato SINTRANS, y por intentar sindicalizar a los obreros
tercerizados y temporales. Hace tres meses SINTRACARBÓN consiguió que
una convención colectiva de trabajo amparare a una parte de los obreros
tercerizados.
Las
multinacionales del carbón en Colombia se benefician directamente de
los bajos costos laborales producto de la tercerización y de la
persecución sindical, de las amenazas y asesinatos de los
sindicalistas.
Varios
dirigentes de sindicatos del carbón han sido asesinados en medio
de conflictos laborales, a pesar de haber denunciado ante el Ministerio
del Interior que eran víctimas de amenazas por su actividad:
- El 18 de febrero del 2001 fue sacado de su casa y asesinado delante de sus familiares por un grupo paramilitar, el dirigente sindical de SINTRAMIENERGETICA-CUT, CANDIDO MÉNDEZ.
- Los dirigentes sindicales de los obreros del carbón en la DRUMMOND, VALMORE LOCARNO RODRIGUEZ y VICTOR HUGO ORCASITA AMAYA,
fueron bajados del autobús de la empresa y asesinados por un grupo
paramilitar el 12 de marzo del 2001. Eran presidente y vicepresidente
de SINTRAMIENERGETICA-CUT. En este doble crimen han sido
involucrados por los autores materiales, personas como el funcionario
de seguridad de la mina, Coronel retirado del ejército colombiano Luis
Carlos Rodríguez; Alfredo Araújo, Gerente de Relaciones de la DRUMMOND,
Jaime Blanco Maya, concesionario de alimentos de la empresa, y el
ciudadano norteamericano James L. Adkins, jefe de seguridad de la
empresa y viejo agente de la CIA. Los testigos afirman que estos
sujetos pagaron en dólares el crimen de los sindicalistas
cometido por narco-paramilitares al mando de Oscar Ospino, alias
“Tolemaida” y Rodrigo Tovar Pupo, Alias “Jorge 40”. Los jefes
narco-paramilitares extraditados a los EUA denunciaron que las empresas
del carbón continuaron haciendo pagos a los paramilitares.
- Siete meses después, el 6 de octubre del 2001, fue asesinado GUSTAVO SOLER MORA,
quien reemplazó en la nueva junta directiva al asesinado VALMORE
LOCARNO. Gustavo había denunciado una alianza entre las empresas y los
asesinos de sus compañeros.
- El
22 de marzo del 2008 fue brutalmente torturado y asesinado en su
residencia en la ciudad de Riohacha –Guajira, el dirigente sindical ADOLFO GONZALEZ MONTES.
A raíz de este asesinato la Junta Directiva Nacional de SINTRACARBON
denunció públicamente que las amenazas de muerte contra los dirigentes
sindicales “coincidencialmente” se arrecian en épocas anteriores a las
negociaciones colectivas de trabajo, por lo que el sindicato le exigió
al consorcio multinacional “la aplicación y el respeto por los derechos
humanos”.
La
persecución sindical en el enjambre de empresas que trabaja para las
multinacionales carboneras queda patente con este testimonio que dio
–hace menos de dos meses- ante la VIII Delegación Asturiana de
verificación de los derechos humanos en Colombia, un sindicalista de
SINTRAIME-CUT, trabajador del tren que transporta el carbón:
“La
empresa FENOCO no respeta derechos sindicales, hace 4 años despidió a
toda la junta directiva del sindicato como represalia por organizarse y
luego dividió a los obreros creando un sindicato de bolsillo, nos tocó
hacerle una huelga de 27 días en el 2009, entonces nos reprimió el
ESMAD; nos explotan como trabajadores y no dejan nada en la región, no
hay ni un paso a nivel, ni una barrera de protección en muchos
kilómetros que recorre el tren con carbón pasando por poblados,
agrietando las casas, hiriendo y matando gente, la empresa nunca
responde, nunca indemniza. Varios obreros de la Drummond han sido
asesinados, vivimos sobre una riqueza y sumidos en la pobreza”
Por
su parte los pobladores de Orihueca, pueblo partido en dos por la vía
férrea de 150 kilómetros, denunciaron ante la Delegación Asturiana que
el tren carbonero les destroza las viviendas y causa graves accidentes
pues no hay pasos a nivel.
“En
medio de la riqueza somos muy pobres, no hay acueducto para la gente
pero si grandes canales de riego para los enormes cultivos de palma y
banano, ¿dónde está la inversión social de las carboneras? FENOCO tiene
un tren que ha matado a unas cien personas, pasan a mucha velocidad y
nos hay ni barreras de protección. Las barreras sólo las ponen en Santa
Martha por los turistas, nada más. Nos repartieron una “Cartilla de
Convivencia con el ferrocarril” que es una lista de advertencias si nos
metemos con el tren. En el centro de salud no hay ni una bombona de
oxígeno, hay tal contaminación que los habitantes de la zona bananera
no somos admitidos como donantes de sangre. Ni el banano ni el carbón
han mejorado nuestra vida, no hay ni un hospital que funcione,
compramos hasta las jeringuillas para el centro de salud; la DRUMMOND
no ayuda, sólo nos saquea, sus trenes cargados de carbón van sin carpa
regando de polvillo nuestras casas, más de cinco mil niños pasan varias
veces al día las líneas del tren sin protección alguna, no hay
alcantarillado, y a quien reclama lo persiguen, lo tildan a uno
de “terrorista”, un día de estos nos vamos a rebelar y no les
dejaremos pasar ni el agua”
Así
es como ganan las multinacionales que explotan minas que debían ser del
estado, en Colombia y en España, para evitar el saqueo y la
irresponsabilidad de empresas como la Exxon, el consocio de El
Cerrejón, la Drummond, o empresarios captadores de subsidios, como
Victorino Alonso.
Sigue
ganando Goldman Sachs, tres de cuyos hombres imponen los recortes
sociales en España, al controlar la presidencia del Banco Central
Europeo (Mario Draghi, directivo de Goldman), la división del Fondo
Monetario Internacional para Europa y la Agencia griega de Deuda
Pública. El gobierno español empuja al cierre la minería del carbón
y Asturias que está parada sobre él, ve cómo su carbón es reemplazado
por mineral importado de Colombia a bajo precio, gracias al negrerismo
del siglo 21, para beneficio de especuladores y saqueadores. Asturias
verá más desempleo y más despoblación de las comarcas mineras. Y cuando
Hidrocantábrico compre el carbón acumulado en El Musel y la Goldman
Sachs se haya ganado más de 25 millones de dólares, entonces se verá
quiénes pagan el sobrecoste vía tarifas.
Colectivo de Colombianos/as Refugiados en Asturias “Luciano Romero Molina” Soldepaz Pachakuti
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