victimización de familiares de tres niños asesinados por militares
Yenni, Jimmy, Giovanni,

La familia de la niña y dos niños secuestrados, violados, asesinados y enterrados en fosas escondidas en Arauca..

narran a la 8ª Delegación Asturiana de ddhh una particular odisea a consecuencia de haber perdido a tres hijos que ponen los pelos de punta y evidencian una dejación de funciones del gobierno colombiano que por sí sola bastaría para enjuiciar a bastantes  i-rresponsables institucionales..

José Álvaro y Rosa Amparo escucharon al ministro del interior decir por radio y tv que se comprometía a protegerlos y que el gobierno les daría un lugar para vivir…  pero ha pasado más de un año desde que tuvieron que irse de Flor Amarillo por las amenazas recibidas a través del teléfono de su hija mayor y.. nunca se supo de la promesa del ministro.

Un año además particularmente peligroso, por los testimonios, audiencias y juicio en curso, que propicia un reconocido alto riesgo para sus vidas , por lo que tienen escoltas con carro…  pero ningún medio de vida para sobrevivir en la ciudad de Bogotá con otros tres hijos menores, siendo acogidos en este tiempo en el albergue de los Claretianos, que es para gente en tránsito, no de permanencia..

A la pena por la pérdida de tres hijos a manos de militares y de forma tan truculenta, tienen que soportar además esta situación kafkiana.

¿quién les amenaza si todas las abundantes pruebas coinciden en la autoria militar de los asesinatos? ¿militares también?

En Bogotá tampoco tienen derecho a atención sanitaria y si van al hospital no les atienden.

Mientras tanto, la finca a la que no pueden regresar se llena de maleza, los cultivos ya se perdieron, y la casa se cae a cachos llena de avispas..  a pocos metros de las fosas de los menores.

Las abogadas también tienen feas y terribles amenazas..

¿cómo es esto posible en un país "democrático"?

El papá y la mamá de Yenni, Jimmy y Giovanni relatan que en octubre también fue violada en la zona por militares la niña Dora Elisa Castillo Zubieta, como ya nos habían contado los pobladores de la vereda, lo que acrecienta el temor: mientras Vicepresidencia, Minterior, Procuraduría, Fiscalía y Alto Mando Militar se tiran la pelota de un lado a otro sin asumir responsabilidades claras ante la familia y sin que el ejército pida disculpas públicas y evite con sus poderosos medios que desde sus filas sigan atemorizando a la familia.

La jueza que llevaba el caso, asesinada…tampoco está en diligente proceso de investigación , que se sepa, y el teniente Muñoz, al que no le han retirado el rango ni el sueldo, de ser condenado estos días porque otra opción sería demasiado inverosímil, pagaría su pena en centros militares, en amplios espacios y comodidades y ventajas especiales, que han sido denunciados en la prensa, lo mismo que las 1924 personas privadas de libertad por las 2.940 ejecuciones extrajudiciales a manos militares, según los datos aportados por la Fiscalía General..