| Pablo Gutierrez
Vega:
Nacido en Avilés (Asturias) en 1971.
Profesor de Historia en la Universidad de Sevilla e investigador
del Archivo General de Indias, así como licenciado en Ciencias
Políticas por la Universidad Autónoma de Madrid,
máster en Relaciones Internacionales en el Colegio de Europa
(Brujas), asesor y colaborador de los pueblos indígenas
de Sudamérica, y asesor del Viceministerio de Justicia
de Bolivia (Gobierno de Evo Morales) para la elaboración
del proyecto de ley sobre justicia indígena.
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Pablo
Gutiérrez Vega: En Bolivia no hay rechazo a lo europeo
pero sí nacionalismo
Bolivia ha logrado imponer su agenda política a las multinacionales
europeas. ¿Es Bolivia un país encerrado en sí
mismo?
Más
del 60% de los bolivianos son indígenas (Foto: Mabel Flores
/ Flickr)
Con un PIB
por persona de 2.700 euros, Bolivia es el segundo país
más pobre de América. Y también el más
inestable. Ahora quiere refundarse. “Razones suficientes
para que la UE esté presente en las elecciones en esta
ex colonia española”, sostiene el español
Pablo Gutiérrez Vega, de 35 años, y quien fuera
Observador de Corta Duración de la Misión de observación
electoral de la UE en Bolivia a principios de 2006. Este profesor
de Historia del Derecho pudo “percibir la ilusión
generada por el primer Presidente boliviano indígena, Evo
Morales, entre la clase trabajadora en un país en el que
el 60%
de la población también es indígena.
Refundando Bolivia
El Movimiento al Socialismo (MAS), dentro de su proyecto de refundación
del Estado boliviano, convocó elecciones a asamblea
constituyente en enero. Desde el 6 de agosto, funcionan de manera
simultánea el congreso y la constituyente, ésta
última con la misión de aprobar una nueva constitución
en el plazo de un año. Esto, más la nacionalización
de hidrocarburos y la amonestación
que Evo Morales ha realizado a las multinacionales europeas la
semana pasada tras revelar una auditoría estatal que Repsol,
TotalFina y BG han invertido 1.300 millones de euros menos de
lo que se comprometieron, invita a pensar que la refundación
del país se asienta en el nacionalismo y el rechazo a lo
extranjero. ¿Hay antieuropeismo? “En absoluto”,
sentencia rotundo Gutiérrez Vega. “Ni rechazo al
extranjero: en Bolivia podemos ver a muchos españoles,
cubanos o venezolanos que se sienten como en casa. Aunque a decir
verdad, en los últimos años, muchos serbios están
comprando terrenos en el oriente del país, invirtiendo
en empresas y transgrediendo una ley que prohíbe la adquisición
de terrenos por parte de extranjeros en un perímetro de
50 km fronteras adentro.” Algo que está provocando
rechazo en la población.
Un país que ha perdido todas
las guerras
Pablo
Gutiérrez impartió clases en la Universidad Mayor
de San Andrés, en La Paz, Bolivia - Foto: PGV
Dicho esto, “en un país
que ha perdido todas las guerras en las que ha participado y que
ocupa hoy la tercera parte del territorio que ocupaba cuando se
independizó, es normal que la gente sea nacionalista”,
sostiene nuestro entrevistado. Una de las últimas guerras
y su acceso al mar los perdió contra Chile. “Y por
eso existe un cierto populismo antichileno”, retoma. “De
hecho, la nacionalización de los recursos del gas y el
petróleo gestionados por empresas europeas, de Brasil y
de Argentina tiene otra consecuencia quizá intencionada:
que las compañías argentina y brasileña –proveedoras
de Chile- repercutan el alza de los precios a Chile.” ¿Es
de presumir, pues, que haya consenso en el país y que la
nacionalización no cambie de rumbo? “El consenso
no se da en toda Bolivia. Se da sobre todo en La Paz, la capital,
y en El Alto, una gigantesca ciudad que rodea la capital y centro
neurálgico de las movilizaciones sociales de los últimos
años. En los departamentos de oriente no se sintoniza tanto
con esta medida.”
Sin alternativa para las empresas
europeas
Bolivia asiste hoy a una división clara entre las provincias
occidentales, más pobladas, y las orientales, en donde
se refugia la aristocracia, con Santa Cruz de la Sierra como ciudad
que acoge a la burguesía boliviana. De hecho, a la par
de las elecciones a asamblea constituyente se realizó un
referendo sobre el derecho a crear autonomías en el país:
ganó
el NO, pero en los cuatro departamentos del oriente arrasó
el SÍ. ¿Significa esto que existe una oposición
que se organiza y prepara una alternativa a la política
de Evo Morales? “Para nada”, me frena en seco mi interlocutor,
“la oposición se encuentra en una crisis si precedentes.
Está totalmente desprestigiada. Tanto la de derechas como
el MNR,
el mítico movimiento nacionalista con el que el Ché
Guevara se topó cuando viajaba por el país en los
años cincuenta”. “Es más”, añade
concluyente, “en la asamblea constituyente se está
debatiendo la concesión de los derechos sobre los recursos
del suelo a los indígenas y es muy probable que se apruebe”.
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