repsol
contra los indígenas y la Selva
ALGUNAS NOVEDADES E IMÁGENES
SOBRE REPSOL YPF EN ECUADOR
La noticia emitida el pasado 1 de febrero por la transnacional
petrolera, nos dejó muy sorprendidos a quienes conocemos
el parque Nacional Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana,
que es además, el territorio ancestral de la nacionalidad
indígena Waorani. ¿Cómo puede ser posible
un derrame de petróleo en un área protegida y que
además afecta a comunidades Waorani que desde hace miles
de años han vivido allí?
Hace un par de años atrás, un conocido científico
ecuatoriano, encargado de una de las dos estaciones científicas
ubicadas en el Yasuní y que reciben beneficios de Repsol
YPF aseguraba que esta empresa opera con tecnología de
punta y que jamás había sucedido ningún derrame
en el Yasuní. Nada más alejado de la verdad, ya
que el testimonio de los indígenas y la bibliografía
existente demuestra que los derrames en el Yasuní empezaron
en 1993. Y los vecinos de Repsol nos han comentado sobre otro
derrame hace tres años y otro más reciente el año
pasado.
Estas son algunas de las fotografías tomadas por los afectados
del derrame de Repsol:
Tanta tecnología desplazada para recoger apenas
100 barriles de crudo, imposible de entender, se habla de varios
miles de barriles que superan los 4000 y el derrame había
ocurrido no el 1 de febrero como lo informó Repsol, sino
días antes. ¿No se trata de una violación
a la ley de hidrocarburos, el haber ocultado información
durante varios días? En Ecuador la contaminación
ambiental es un delito penal, tal como lo establece la constitución
ecuatoriana. El Ministerio de Minas y Petróleos del Ecuador
estableció que se dictarán sanciones que consistirían
en multas, y también se hará una investigación
interna. Hay que recordar que las violaciones a la ley son motivo
de caducidad de los contratos petroleros.
La transnacional tampoco tomó medidas para prevenir a la
población local sobre los riesgos que significa estar en
contacto con el crudo derramado y no solo esto, sino que además
el derrame alcanzó a la toma de agua desde donde se provee
a la comunidad waorani de Dicaro conformada de 150 personas. Tampoco
se ha entregado agua segura a la población que hasta la
fecha se encuentra tomando agua contaminada con petróleo,
lo cual constituye una violación a los derechos fundamentales.
El derrame afecta las cabeceras del río Yasuní
y se dio en pleno corazón del parque nacional y los Waorani
temen también por la salud de sus familias que permanecen
en aislamiento voluntario. Según muchos testimonios recogidos
a moradores del Bloque 16, han ratificado la presencia de los
pueblos ocultos conocidos como Tagaeiri – Taromenane y no
descartan la posibilidad que el derrame pueda afectarles debido
a que desconocen el petróleo y los riesgos que conlleva
el contacto con esta sustancia.
La mayoría de los indígenas que allí
viven, no saben leer ni escribir y desconocen la ley ambiental
y los derechos que los amparan; únicamente algunos jóvenes
hablan el idioma español. La población cercana tampoco
conoce de los planes de contingencia que la empresa debería
tener en caso de accidentes industriales de este tipo.
El derrame afecta las cabeceras del río Yasuní
y se dio en pleno corazón del parque nacional y los Waorani
temen también por la salud de sus familias que permanecen
en aislamiento voluntario. Según muchos testimonios recogidos
a moradores del Bloque 16, han ratificado la presencia de los
pueblos ocultos conocidos como Tagaeiri – Taromenane y no
descartan la posibilidad que el derrame pueda afectarles debido
a que desconocen el petróleo y los riesgos que conlleva
el contacto con esta sustancia.
La mayoría de los indígenas que allí viven,
no saben leer ni escribir y desconocen la ley ambiental y los
derechos que los amparan; únicamente algunos jóvenes
hablan el idioma español. La población cercana tampoco
conoce de los planes de contingencia que la empresa debería
tener en caso de accidentes industriales de este tipo.
El pasado veinte y seis de febrero, el presidente de la Nacionalidad
Waorani, solicitó permiso a Repsol para ingresar al Bloque
16 con sus técnicos propios para visitar a las comunidades
Waoranis afectadas por el desastre, en ningún momento se
pidió permiso para ingresar a las instalaciones de Repsol,
de igual manera el permiso de ingreso fue denegado. Repsol YPF
continúa obstruyendo el libre tránsito en el Parque
Nacional Yasuní y en el Territorio Waorani y sobre todo
impidiendo la realización de un trabajo independiente de
las organizaciones indígenas.
Gracias a la queja presentada por la comunidad de Dicaro ante
la Defensoría del Pueblo de Orellana, la empresa Repsol
permitió el ingreso, el veintisiete de febrero, de los
peritos designados por el Defensor del Pueblo para evaluar de
manera independiente el daño ambiental causado, losmismo
que se encuentran realizando una valoración del daño.
Persecución a los indígenas
Este desastre ambiental no es lo único que sucede en el
denominado Bloque 16, sino que en el Bloque de Repsol están
suceden otras situaciones indeseables. El pasado diciembre, fue
encarcelado el anciano indígena Nampay, su delito fue exigir
a Repsol que recoja la basura que se produce en el bloque petrolero.
El ocho de diciembre, los militares ecuatorianos contratados por
Repsol para que le brinden seguridad (http://repsolmata.ourproject.org/(...))
arrestaron al anciano waorani y lo llevaron detenido por más
de dos semanas a la ciudad de Coca.
Resultó ser que el Gobierno de la Revolución Ciudadana
de Ecuador había decretado un estado de emergencia, que
consiste en suspender los derechos constitucionales a los ciudadanos,
militarizar el área donde rige el decreto, entre otros,
con el objetivo de reprimir a las poblaciones afectadas por la
contaminación del petróleo que llevaban días
de paralización en la Parroquia de Dayuma. El decreto regía
sobre la provincia de Orellana, donde se encuentra en el bloque
operado por Repsol y la mayoría de operaciones petroleras
en Ecuador.
Cabe mencionar que en el parque nacional Yasuní
no llegan los medios comunicación, por lo tanto las comunidades
indígenas allí asentadas, no tienen acceso a la
información, por su parte tampoco los militares, la empresa
o algún delegado del gobierno se tomo la molestia de informar
a la población Waorani sobre la ausencia de derechos y
garantías constitucionales. El anciano Nampay, de más
de sesenta años de edad, hizo varios reclamos por la basura
y los militares al mando de Repsol procedieron a arrestarlo, el
anciano no habla el castellano y tampoco sabe leer ni escribir.
Gracias a la acción de varios de sus familiares y a la
intervención del Defensor del Pueblo Indígena se
logró su liberación varias semanas después
de su detención.
Pero Nampay tampoco es el único enjuiciado por terrorismo,
debido a que la mayoría de los detenidos durante el estado
de emergencia se los denunció por los delitos de sabotaje
y terrorismo. Hay cuatro indígenas más que viven
dentro de las 2oo mil hectáreas que Repsol controla se
encuentran enjuiciados, sus nombres son Orengo Tocari, Araba Omeway,
Bainca Apa y Bogui Coba, los mismos que organizaron un paro en
sus comunidades debido a que afrontan una causa legal en la que
demandan a Repsol.
La madrugada del pasado ocho de diciembre, los dirigentes waorani
que viven dentro del Bloque 16, organizaron un reclamo a la empresa
debido a que Repsol no les ha cancelado las utilidades que les
corresponden por haber trabajado durante años en la empresa.
Nuevamente, en pleno desconocimiento del estado de emergencia
vigente en Orellana, trataron de realizar una medida de hecho.
Llegaron los militares y arremetieron con bombas lacrimógenas
durante la madrugada, para desalojar a los indígenas y
resultado de esto las mujeres, niños y demás miembros
de la comunidad debieron escapar y esconderse en el bosque hasta
que los militares se retiraron. Luego de esto, levantaron órdenes
de arresto por terrorismo en contra de los cuatro dirigentes indígenas.
En conversaciones mantenidas con dirigentes waorani de las comunidades
afectadas por Repsol han manifestado, su total rechazo a la presencia
de los militares en su territorio y el malestar que causa la presencia
de la empresa.
Ahora que el Ecuador se encuentra en un proceso de revisión
de los contratos petroleros, es prioridad revisar la conducta
ambiental y de responsabilidad social que Repsol YPF mantiene
hacia las comunidades afectadas por sus operaciones. La revisión
de la licencia ambiental de las operaciones en el Parque Nacional
Yasuní y en el Territorio Waorani es urgente, la licencia
de operaciones del Bloque 16 fue aprobada a inicios de los años
noventa, pese a los cuestionamientos de cual fue objeto.
Land Is Life - Ecuador
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Tubería rota cercana al Pozo Amo 1. Bloque 16 (Repsol –
YPF) – Ecuador

Estero que desemboca al Río Yasuní. Bloque 16 (Repsol
YPF) Ecuador

Estero que desemboca al Río Yasuní. Bloque 16 (Repsol
YPF) Ecuador

Recolección del Crudo, derrame Pozo Amo 1. Bloque 16 (Repsol
PFF)- Ecuador

Recolección de crudo derramado. Bloque 16 (Repsol YPF)
- Ecuador

Nampay, líder Waorani de la comunidad Guiyero,
observa un pozo dentro del Parque Nacional Yasuní
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