Alcuentru de muyeres: Guardianas de la Pachamama.

14 y 15 noviembre 2008. Antiguo Instituto. Xixón

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Joenia: militante y abogada indígena.

Brasil:
Nuestra Vida es nuestra Tierra.

Joenia Batista Carvalho, (Joenia Wapixana)

foto: Joenia con el ministro de Justicia Tarso Genro.

India Abogada comueve al Plenario (del Tribunal Superior de Justicia de Brasil) diz la prensa...

Y es que es la primera abogada indígena en "actuar" en el Alto Tribunal.. y en un caso tan peculiar como la demarcación del TERRITORIO INDIGENA de Raposa do Sol.

También es la primera abogada indígena del país. Del Pueblo Wapixana. "Nuestra Vida es nuestra Tierra", dice en idioma de su Pueblo, ante los ministros de la Corte.

"Nuestras plantaciones, el agua, todo está ligado a nuestros valores, a nuestra espiritualidad. La casa del indio no está limitada por paredes. Tienen que tener eso claro".
Con 34 años, Joenia integra el Consejo Indígena de Roraima.
La abogada indígena refutó todos los argumentos de que los Pueblos de Roraima no significan un segmento importante de la economía local, mucho más que los colonos, empresarios arroceros, que pretenden apropiarse ilegalmente de "islas" en la reserva.
El presidente de la Fundación Nacional del Indio, Marcio Meira, dijo estar muy conmovido con la inedita actuación de Joenia: "es una representante indígena haciendo la defensa de su Pueblo, algo que emociona".
Algo parecido opinó el ministro de la Abogacía General de la Unión, José Dias Toffoli, quien ha sido también defensor de la demarcación de tierras, al contrario que el gobernador de Rorarima, el derechista Jose Anchieta.

28 Agosto 2008 7:50
Brasil: Raposa Serra do Sol gana primer asalto

Por Mario Osava

IPS Los nativos que viven en el territorio indígena brasileño de Raposa Serra do Sol ganaron un primer voto favorable en el proceso iniciado este miércoles en el Supremo Tribunal Federal, que decidirá el destino de esa reserva ubicada en la frontera norte.

Un pedido de “vistas” de uno de los miembros del tribunal postergó la decisión final.

“Esbulho”, que en portugués quiere decir expoliación o robo, fue la palabra que usó el magistrado Carlos Ayres de Britto, relator del proceso, para calificar la ocupación de una parte de Raposa, sostenida por hacendados que quieren anular la demarcación del territorio, concluida en 2005 con la homologación firmada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Britto consideró “improcedente” la acción judicial que cuestiona la demarcación, defendiendo con detallada argumentación el mantenimiento de los 1,7 millones de hectáreas como un área continua, para cumplir los derechos constitucionales de los 19.000 indígenas de cinco etnias, que comparten la reserva.

El fallo del Supremo Tribunal Federal será decisivo no solo para esa población autóctona del estado de Roraima, fronterizo con Venezuela y Guyana, sino para gran parte de los indígenas brasileños que viven en tierras disputadas por agricultores, ganaderos y otros pretendidos propietarios.

Los indígenas, sus defensores y ambientalistas temen que una decisión desfavorable ponga en riesgo a decenas de otras tierras ya demarcadas que podrían volverse blanco de nuevos cuestionamientos. Y hay otras reservas en las que persisten conflictos, pues si bien han sido reconocidas como indígenas, sus habitantes no tienen aún su posesión definitiva o están parcialmente ocupadas por hacendados, como Raposa.

Los numerosos argumentos expresados por Britto, en casi dos horas de exposición, representan más que un voto. El magistrado que debería seguirle en la votación, Carlos Alberto Direito, pidió un tiempo para reflexionar, elogiando la ponencia del relator por su “conocimiento de la totalidad de la materia”, incluyendo los hechos históricos.

El máximo tribunal de justicia de Brasil se compone de 11 magistrados. Su presidente, Gilmar Mendes, expuso su esperanza de finalizar este año el proceso, iniciado en respuesta a una acción judicial de dos senadores de Roraima, apoyada por gobernantes locales, hacendados e incluso por una parte de los indígenas.

La acción cuestiona la demarcación del territorio, y defiende el “derecho adquirido” de los terratenientes que compraron tierras dentro de la reserva indígena, donde cultivan principalmente arroz.

Son invasores de áreas tradicionalmente indígenas, que provocaron un conflicto en el que “21 líderes fueron asesinados y muchas casas quemadas”, destacó Joenia de Carvalho, de la etnia wapichana, al defender los derechos de su pueblo como la primera abogada autóctona que expone en una sesión del Supremo Tribunal Federal.

Desde 1996 esos supuestos propietarios no tienen ningún derecho a las tierras que ocupan, sentenció Britto, quien comprobó la expoliación mediante registros notariales que revelan un crecimiento injustificado de los predios en manos de los hacendados, con extensiones multiplicadas en sucesivas ventas, fusiones y separaciones en las décadas de 1980 y 1990.

El juicio se abrió con intervenciones de defensores de los demandantes y del gobierno de Roraima, seguidos de representantes del gobierno federal, como el abogado general de la Unión, José Antonio Toffoli, y de defensores de la causa indígena.

El ex canciller y ex magistrado del Supremo Tribunal y de la Corte Internacional de Justicia, Francisco Rezek, abogado contratado por el gobierno de Roraima, acusó a la administración federal de haber demarcado Raposa de forma irresponsable y de reducir a sólo 10 por ciento el área de Roraima bajo jurisdicción de las autoridades estaduales, dejando escasas tierras para la producción agrícola.

El relator Britto contrarrestó todos los argumentos contra la demarcación continua de Raposa. En Roraima, “descontando las tierras indígenas” y otras federales, los 121.182 kilómetros cuadrados –área equivalente a la de tres estados brasileños en los que viven 22 millones de personas– sobran para “los menos de 400.000 habitantes no indígenas” del distrito, aseveró.

Los estudios antropológicos que justificaron la demarcación de una tierra indígena continua fueron idóneos, reconocidos y no cuestionados seriamente durante muchos años, después de ser ampliamente publicados, arguyó. Ellos permiten concluir que “solo la tierra continua asegura los derechos de reproducción física y cultural y el mantenimiento integral de costumbres y tradiciones” de aquellas poblaciones, acotó Britto.

Las cinco etnias conviven allí sin conflictos hace por lo menos 150 años, se mezclaron, hablan lenguas de tronco común, y las tierras que ocupan tradicionalmente son lindantes, lo que no justifica separarlas en “islas”, como quieren los demandantes, porque eso implicaría incumplir lo que dispuso la Constitución, afirmó el magistrado.

“Hay compatibilidad perfecta entre tierras indígenas y fajas de frontera”, aseguró Britto, para contrarrestar el argumento esgrimido inclusive por militares, de que la tierra de Raposa, al ser fronteriza, amenazaría la seguridad y la soberanía nacional.

La historia demuestra que la presencia indígena en la frontera fue un factor para su defensa, y la misma Constitución brasileña reconoce la ocupación privada de fajas limítrofes como “fundamental para la defensa”, añadió.

A los que expresan temor de que grupos autóctonos se afirmen como nación y proclamen su independencia con apoyo externo, fundándose en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Britto les indicó que la Constitución brasileña “contiene disposiciones suficientes” y es insuperable en la defensa de los derechos de etnias originarias.

Brasil: El relator de la ONU pide a Brasil escuchar a los indios

Recibido de Amílcar Castañeda, corresponsal de Prensa Indígena. Brasilia, 25 de agosto. (EFE).- En sus planes de desarrollo. El relator especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, James Anaya, instó hoy al Gobierno brasileño a que "escuche" a los indios antes de diseñar proyectos de desarrollo cercanos a sus reservas.

"Los programas de desarrollo deben estar en perfecta armonía con los deseos de los indígenas", dijo James Anaya, relator especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas. "Los programas de desarrollo deben estar en perfecta armonía con los deseos de los indígenas", dijo Anaya durante una rueda de prensa en Brasilia, donde hoy concluyó una visita de doce días al país.

El relator de las Naciones Unidas alertó en particular sobre los alcances del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un vasto y ambicioso plan de construcción de infraestructuras presentado por el Gobierno brasileño a inicios del año pasado. "El PAC prioriza el desarrollo, pero a veces en esos planes no se escucha ni se consulta a los indígenas", declaró Anaya.

"He escuchado quejas (de indios) de que estos programas provocan un tipo de desarrollo que no tiene en cuenta las particularidades de los pueblos indígenas, sobre todo en cuanto a la demarcación de las tierras, lo cual en muchos casos crea tensión", indicó.

Anaya, indígena estadounidense de la etnia apache, declinó citar casos particulares, pero aludió así a las protestas que, en algunos sitios del país, han generado las obras del PAC que se construyen dentro de reservas indígenas o en zonas aledañas.

El relator de la Organización de Naciones Unidas (ONU) tampoco quiso pronunciarse sobre un fallo que esta semana deberá dictar el Supremo Tribunal de Brasil, en relación con la actividad de empresarios arroceros en una reserva creada por el Gobierno en el estado de Roraima, cerca de la frontera con Venezuela.

La reserva conocida como "Raposa do Sol" fue delimitada en abril de 2005 y ocupa 1,7 millones de hectáreas (7,7 por ciento del estado de Roraima), habitadas por unos 18.000 miembros de las etnias macuxí, taurepang, wapixana, ingarikó y patamona.

Este año el Gobierno brasileño decidió expulsar con ayuda de la policía a empresarios instalados en esas tierras desde antes de la creación de la reserva, pero estos apelaron a la justicia y aún permanecen en la zona. El Supremo Tribunal deberá decidir el próximo miércoles si los empresarios tienen derecho a continuar en la región, a pesar de que ahora forma parte de una reserva indígena, o si definitivamente deben abandonar la zona•

http://www.pachakuti.org/textos/hemeroteca/2008_2/alcuentru-muyeres.html